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1 de Junio de 2017
Biotecnología

Estómagos en una placa de Petri

Se ha desarrollado un protocolo para cultivar in vitro estructuras que se asemejan al cuerpo gástrico, la parte principal del estómago.

© NATURE

Durante el desarrollo embrionario, el estómago humano forma dos regiones anatómicas diferenciadas: el cuerpo gástrico y el antro gástrico. Aunque cada región sigue una ruta distinta durante el desarrollo, las señales bioquímicas que controlan ambas rutas no están del todo claras. En un reciente artículo publicado en Nature, Kyle W. McCracken, de la División de Biología del Desarrollo, en el Centro Médico del Hospital Pediátrico de Cincinnati, y sus colaboradores describen paso a paso una técnica que logra que las células madre embrionarias, que tienen la capacidad de originar casi cualquier órgano adulto, adquieran las características funcionales y estructurales del cuerpo gástrico. Los autores reproducen in vitro numerosos aspectos del desarrollo del estómago humano y aportan conocimientos básicos sobre las bases moleculares de la formación del cuerpo gástrico.

El cuerpo gástrico constituye la mayor parte del estómago y se caracteriza por presentar glándulas que albergan las células principales, productoras de enzimas digestivas, y abundantes células parietales, productoras de ácido. El antro gástrico, por el contrario, contiene sobre todo células que producen moco y células endocrinas que segregan hormonas.

En tiempo reciente se han desarrollado técnicas in vitro para cultivar organoides (agrupamientos tridimensionales de células que reflejan las características estructurales y la diversidad celular de los órganos) del cuerpo gástrico y del antro gástrico humanos. Los organoides humanos permiten llevar a cabo experimentos que son difíciles o imposibles de realizar en animales modelo. Gracias a ellos es posible estudiar características biológicas específicas de los humanos, o incluso exclusivas de determinados individuos.

Obtención de los organoides
El grupo que ha llevado a cabo el estudio actual ya había cultivado con anterioridad organoides del antro gástrico a partir de células madre embrionarias. Pero, hasta ahora, los organoides del cuerpo gástrico se habían generado directamente a partir de células adultas de estómago. Estas últimas ya «saben» que son células gástricas y automáticamente adoptan las características del cuerpo gástrico. Por lo tanto, no pueden utilizarse como modelos del desarrollo embrionario del estómago.

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