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1 de Junio de 2017
Química

Imprime, borra y escribe otra vez

Un recubrimiento de nanopartículas permite reutilizar el papel más de 80 veces.

Papel reescribible impreso con nanopartículas de azul de Prusia de cobre-cobalto. [CORTESÍA DE YADONG YIN, UNIVERSIDAD DE CALIFORNIA EN RIVERSIDE]

Pese a la ubicuidad de las tabletas y los libros electrónicos, parece que las personas no podemos acabar con nuestra adicción al papel. Se calcula que cada año se talan 4000 millones de árboles para fabricar papel y cartón, un proceso que consume grandes cantidades de energía y que deja una considerable huella ambiental. Ahora, Yadong Yin, químico de la Universidad de California en Riverside, y sus colaboradores han creado un papel reescribible que podría contribuir a moderar ese impacto.

Los investigadores recubrieron un papel corriente con nanopartículas de dos sustancias: azul de Prusia, el pigmento que da a los cianotipos su color característico, y óxido de titanio, empleado en los protectores solares. La iluminación con luz ultravioleta hace que las nanopartículas de dióxido de titanio cedan electrones a sus vecinas de azul de Prusia, lo que provoca que el pigmento mude su color azulado a uno blanco lechoso.

Al hacer pasar la luz ultravioleta a través de una pantalla transparente marcada con un texto en negro, los investigadores «imprimieron» un texto azul sobre fondo blanco. La escritura dura unos cinco días, tras lo cual se desvanece de forma espontánea. «Cada mañana podría apretar un botón y una impresora me entregaría el periódico del día para leerlo mientras desayuno», ejemplifica Yin.

El papel, cuyo estado original también puede restituirse calentándolo, puede reutilizarse más de 80 veces, una mejora considerable con respecto a otros modelos previos de papel reescribible. «Sus principales ventajas son una gran reversibilidad y estabilidad, fácil manejo, bajo coste y poca toxicidad», señala Sean X. Zhang, experto en materiales de la Universidad de Jilin, en China, que no participó en el estudio pero que ha trabajado en el desarrollo de papeles reescribibles. Otras técnicas, como la tinta electrónica (usada en el Kindle Paperwhite de Amazon, por ejemplo) se basan en mover partículas blancas y negras con carga eléctrica, por lo que requieren sistemas electrónicos.

Desde la publicación de su invento en Nano Letters a principios de este año, los investigadores se las han ingeniado para diseñar un proyector digital como sustitutivo de la pantalla transparente. Ahora trabajan para aumentar el número de veces que puede reutilizarse el papel. Zhang explica que el obstáculo clave será convencer a los fabricantes para que hagan una «pistola» de luz ultravioleta que permita su uso generalizado. Puede que pasen años antes de su comercialización, pero Yin comenta que ya han mantenido numerosas conversaciones con inversores industriales.

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