Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

1 de Junio de 2017
Salud pública

La presencia de sustancias perfluoradas en España

La concentración de estos compuestos en las aguas de nuestro país resulta muy inferior a la observada en otras zonas del mundo. Al mismo tiempo, nuevas técnicas de tratamiento de aguas permiten su eliminación total.

Espectrómetro de masas en tándem, uno de los instrumentos que se emplean para detectar contaminantes orgánicos en el agua. [CORTESÍA DE CINTIA FLORES Y JOSEP CAIXACH, INSTITUTO DE DIAGNÓSTICO AMBIENTAL Y ESTUDIOS DEL AGUA, BARCELONA]

La familia de sustancias perfluoradas abarca más de cien compuestos, siendo los más estudiados y detectados en el medioambiente el ácido perfluorooctanoico (PFOA) y el ácido sulfónico de perfluorooctano (PFOS). Aunque ninguno de ellos está contemplado en la legislación actual sobre aguas de consumo en España ni en Europa, la Directiva Marco del Agua (la norma comunitaria que establece las pautas generales de actuación sobre aguas superficiales en el ámbito de la UE) ha incluido el PFOS y sus derivados como sustancia prioritaria, debido a su persistencia ambiental y a su posible efecto sobre los sistemas acuáticos. Estos compuestos han sido también considerados en otros acuerdos internacionales, como el Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Persistentes, Bioacumulables y Tóxicos, y son asimismo objeto de dos directivas europeas: una de 2006, la cual explicitó las restricciones de comercialización y uso, y otra de 2013, que incluyó el PFOS y sus derivados en la lista de compuestos orgánicos persistentes.

El año pasado, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de EE.UU. revisó a la baja el límite recomendado de PFOS y PFOA en el agua potable hasta fijarlo en 70 nanogramos por litro (ng/l), o partes por billón (partes/1012). En Alemania, la Agencia Federal Ambiental y la Comisión de Calidad del Agua de Consumo del Ministerio de Salud de dicho país fija como valor guía los 300 ng/l y, como valor de actuación, los 5000 ng/l. Tanto en Alemania como en las comisiones técnicas de la UE, estas cifras se encuentran actualmente en fase de discusión y revisión.

En España se ha estudiado la presencia de sustancias perfluoradas en diferentes medios acuáticos (aguas costeras, residuales, superficiales y de consumo humano), así como en la biota, la sangre humana y la leche materna. En general, los niveles encontrados han sido muy inferiores a los observados en otras partes del mundo. Las concentraciones descritas en el agua han sido siempre de pocos ng/l, a excepción de algunas de las zonas con mayor contaminación industrial y en estudios iniciales (de 2004), donde se llegaron a registrar niveles de entre 300 y 2710 ng/l.

Artículos relacionados

Artículo incluido en

Aguas contaminadas

    • Schmidt, Charles

Cada vez más poblaciones de EE.UU. y otras partes del mundo están detectando compuestos perfluorados en el agua potable. Los científicos y las entidades reguladoras intentan determinar hasta qué punto resulta peligroso.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.