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1 de Junio de 2017
Ingeniería

Renacimiento eléctrico

Las energías renovables impulsan el regreso de la corriente continua.

El nuevo convertidor de fuente de voltaje de General Electric. [GENERAL ELECTRIC ENERGY CONNECTIONS]

Hace más de cien años, los científicos y la industria se vieron obligados a debatir un importante aspecto de la incipiente red eléctrica estadounidense: ¿debería usar corriente alterna (CA) o continua (CC)? La segunda fluye de manera constante, mientras que la primera varía de forma periódica. Thomas Edison era partidario de la corriente continua, y hasta electrocutó animales vagabundos en público con corriente alterna para demostrar su peligro. Sin embargo, a principios del siglo XX, la CA acabaría imponiéndose por razones técnicas y económicas.

Pero la corriente continua parece estar volviendo. En los próximos años, al puñado de líneas de CC dispersas por EE.UU. podrían unírsele siete nuevas de alto voltaje. La razón obedece en buena medida a la gran producción de energía renovable del Medio Oeste y otras zonas del país (2,8 billones de kilovatios hora en 2015), la cual debe ser transportada a núcleos urbanos y centros industriales distantes. «Las fuentes están lejos y no hay infraestructura suficiente para llevar la energía al mercado», señala Wayne Galli, vicepresidente ejecutivo de Clean Line Energy Partners, una compañía de Houston que planea construir cuatro líneas de CC de alto voltaje. Esta empresa ya ha enviado personal de campo para preparar la construcción de una de ellas, que transportará energía de producción eólica a lo largo de 1200 kilómetros, desde Oklahoma y Texas hasta Tennessee, Arkansas
y otros estados cercanos.

En los años setenta, las técnicas de transporte de electricidad conocieron avances que permitieron reconsiderar la corriente continua como una opción viable. De hecho, para líneas de entre 500 y 800 kilómetros, la CC es más competitiva que la CA, ya que, a partir de cierta distancia, estas últimas resultan más caras de construir y sufren pérdidas debido a una resistencia mayor. «Las líneas de CC son mucho mejores para transmitir electricidad desde granjas eólicas o solares remotas y de gran tamaño», explica Gregory Reed, director del Centro para la Energía de la Universidad de Pittsburgh y del Instituto de Energía GRID. «El origen de los recursos está cambiando con rapidez.» Y, dado que la energía renovable no va a desaparecer pronto, lo más probable es que tampoco lo haga la CC. Aunque, como señala Galli, «la CC nunca se fue del todo».

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