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Deltas en ascenso

A escala mundial, los deltas fluviales ganan terreno, de momento.

El delta del río Ganges. [GETTY IMAGES]

Hace siglos que los deltas del planeta acogen puertos y humedales de gran importancia para la actividad humana. Pese al ascenso del nivel del mar, la extensión de estos enclaves económicos y ecológicos de primer orden no ha cesado de crecer durante las últimas décadas, una tendencia que probablemente no durará. El geocientífico Jaap Nienhuis, de la Universidad de Utrecht, y sus colaboradores han estudiado casi 11.000 deltas fluviales con la ayuda de datos captados por satélite y de estudios de campo procedentes de todo el mundo. Con simulaciones informáticas han calculado de qué modo las mareas, el oleaje y la actividad humana río arriba han alterado la forma y la extensión de cada delta de 1985 a 2015.

La deforestación que afecta a numerosas cuencas fluviales que desembocan en la costa oriental de Sudamérica y en el este, sur y sudeste de Asia ha incrementado el volumen de sedimentos arrastrados por los ríos, con el consiguiente crecimiento de los deltas. (Un ejemplo es el delta del Ganges, visible en la fotografía.) En cambio, en Norteamérica y en numerosas regiones de Europa los embalses han mermado el aporte de sedimentos con el que se renuevan muchos deltas.

Si bien el nivel del mar ha aumentado en torno a 10 centímetros durante el período estudiado, en conjunto los deltas han ido ganando cada año unos 54 kilómetros cuadrados de extensión, según comunicaron los autores en enero en Nature. Advierten, empero, de que el crecimiento probablemente dure poco. Molly Keogh, ecóloga de humedales en la Universidad Tulane, coincide con ellos; señala que las previsiones sitúan el alza del nivel del mar en unos 60 centímetros a finales del siglo XXI. Es más, los sedimentos deltaicos experimentan una notable compactación con el tiempo, bajo su propio peso.

Ese impacto doble provocará un retroceso generalizado de los deltas del planeta en las décadas venideras. Aparte de la pérdida de las infraestructuras costeras y pesqueras, otras consecuencias serán la inundación de grandes núcleos de población y de regiones agrícolas.

 

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