Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

El largo y tortuoso camino de la adaptación costera al cambio climático

La vulnerabilidad de las costas españolas no solo exige soluciones inmediatas, sino medidas que permitan una adaptación a largo plazo.

En el delta del Llobregat, los muros de escollera ofrecen protección a infraestructuras o propiedades costeras, pero a la larga conducen a la desaparición de la playa (parte inferior izquierda). En cambio, si existe un espacio de acomodación sin obstáculos rígidos, el retroceso de la línea de costa va acompañado de una reconstrucción natural de la playa (parte superior derecha). Por desgracia, actualmente el muro se ha extendido hacia el Norte y ello ha eliminado esa capacidad de reconstrucción. [INSTITUTO CARTOGRÁFICO Y GEOLÓGICO DE CATALUÑA]

Después de cada temporal, como el Gloria, el último que impactó en nuestras costas, observamos el rastro que deja en playas, viviendas e infraestructuras. Y solemos referirnos al cambio climático para explicar los daños, cada vez más graves con cada episodio. En parte es cierto, pero no porque haya más temporales o estos sean más intensos (o no solo por ello), sino porque incluso cambios pequeños, como la subida del nivel del mar (pocos milímetros por año), tienen un efecto acumulativo en la costa que hace que las playas vayan erosionándose progresivamente y ofrezcan cada vez una menor protección frente al impacto de nuevas tormentas.

Así, incluso aunque se acuerden y se implementen políticas de mitigación del cambio climático, las alteraciones previstas bajo los escenarios menos pesimistas a lo largo de este siglo requerirán diseñar y aplicar medidas de adaptación que permitan la conservación y el uso de la costa. En este contexto, y dada la vulnerabilidad de nuestro litoral, el Gobierno aprobó en 2017 la llamada Estrategia de Adaptación al Cambio Climático de la Costa Española, cuyos objetivos generales son incrementar la resiliencia de la costa al cambio climático y a la variabilidad del clima, e integrar tales aspectos en la planificación y la gestión.

En un artículo recién publicado en Science of The Total Environment por nuestro laboratorio junto con colaboradores del Foro Global del Clima, en Berlín, hemos evaluado cómo se están aplicando las medidas que prevé esta estrategia y hemos analizado el modo en que contribuirán a adaptarse a largo plazo al cambio climático y a otras alteraciones humanas. Además, hemos contrastado estas medidas de adaptación con las de protección, cuyo principal objetivo es dar una respuesta más inmediata a los problemas actuales, como los daños que generan los temporales cada año en las costas. Este trabajo se enmarca en el proyecto M-CostAdapt.

Contenidos relacionados

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.