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GETTY IMAGES/URUPONG/ISTOCK

En «Cómo fugarse de un agujero negro» [Investigación y Ciencia, febrero de 2020], Steven B. Giddings dibuja una visión actualizada de las distintas soluciones que se han propuesto en los últimos años para resolver el problema de la información en los agujeros negros: la aparente paradoja que surge al combinar las leyes cuánticas y la relatividad general, y que sugiere que los agujeros negros destruirían la información, a pesar de que la mecánica cuántica impone que la información no puede perderse nunca.

No obstante, hay algo en el artículo que me ha resultado confuso. Giddings explica que las tres propuestas principales para resolver la paradoja de la información tienen en común el mismo problema: todas violan de una forma u otra el principio de localidad, la condición de que ningún efecto físico puede propagarse por el espacio a una velocidad mayor que la de la luz.

Sin embargo, he leído varias veces en otros sitios que la violación del principio de localidad ha sido ya firmemente establecida tanto por los experimentos como por las consideraciones teóricas relativas al entrelazamiento cuántico. Si esto es así, ¿por qué se considera tan problemática la violación del principio de localidad en el caso de los agujeros negros? ¿Y por qué Giddings no menciona en su artículo que los efectos no locales han sido confirmados en los estudios sobre el entrelazamiento?

Bruce Ecker
Nueva York


RESPONDE GIDDINGS: La pregunta del lector refleja un malentendido muy extendido sobre el significado del principio de localidad en física. Es cierto que la mecánica cuántica exhibe algunos efectos —en particular, el entrelazamiento cuántico— que parecen implicar un tipo de comportamiento no local. Y es conocido que este fenómeno inquietó sobremanera a Albert Einstein, quien describió sus consecuencias con la célebre expresión «fantasmal acción a distancia».

Sin embargo, la teoría cuántica de campos reconcilia a la perfección el principio de localidad con la mecánica cuántica. Aunque por supuesto esta teoría también permite el entrelazamiento, lo que quiere decir aquí el principio de localidad es que resulta imposible enviar ningún tipo de señal (es decir, transmitir información) a una velocidad mayor que la de la luz. Y por sí solo, el entrelazamiento cuántico no permite en absoluto esta clase de señalización.

Es esta propiedad local de las teorías cuánticas de campos la que entra en conflicto directo con la afirmación de que, aparentemente, la información ha de escapar de un agujero negro y de que eso nos obliga a considerar modificaciones de la teoría.

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