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GETTY IMAGES/URUPONG/ISTOCK

En «El trópico llega al Mediterráneo» [Investigación y Ciencia, junio de 2020], Roberto Danovaro explica que «el calentamiento de las aguas superficiales está creando una “barrera física” (de densidad) entre las aguas superficiales, más cálidas, y las aguas profundas, más frías, que reduce la cantidad de lluvia [de materia orgánica] que cae hasta el fondo marino».

¿A qué se refiere con «barrera de densidad»? ¿De qué manera un cambio de densidad dificulta el transporte de nutrientes? ¿Qué procesos físicos o químicos intervienen?

Miguel Ramos Navarro
Córdoba


RESPONDE DANOVARO: La temperatura modifica la densidad de todos los líquidos, incluida el agua. En concreto, la densidad disminuye cuando la temperatura aumenta. La luz solar calienta primero las aguas superficiales, las cuales se vuelven menos densas («más ligeras») que el agua situada más abajo. Esa diferencia de densidad es imperceptible para nosotros, pero para una partícula muy pequeña (del tamaño de micrómetros, más fina que el polvo) y con una densidad muy similar a la del agua marina, ese aumento de densidad hace más difícil que la partícula se hunda, por lo que actúa como una barrera.

Al mismo tiempo, si una partícula de materia orgánica permanece durante más tiempo en las aguas superficiales, más cálidas, se hidrolizará con rapidez (degradada por las bacterias) y perderá la mayor parte de su capacidad nutricional.

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