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1 de Noviembre de 2019
Geología

El nacimiento del Sáhara

El polvo hallado en las islas Canarias revela la antigüedad de este desierto.

Una caravana recorre las dunas saharianas de Libia. [ANNA SERDYUK, GETTY IMAGES]

Pese a ser el desierto subtropical más extenso y legendario del planeta, el conocimiento del Sáhara es sorprendentemente limitado. En particular, las estimaciones relativas al momento de su formación varían de manera extraordinaria, con cifras que van desde varios millones de años de antigüedad hasta apenas unos milenios. Ahora, un equipo de geólogos ha estudiado el polvo sahariano que, transportado por el viento, ha llegado hasta las islas Canarias. Sus conclusiones apoyan la idea de que la edad del desierto rondaría los cinco millones de años.

La incertidumbre sobre la antigüedad del Sáhara se debe en parte a los distintos métodos usados para calcularla. Entre ellos figuran el estudio del polvo desértico hallado en los sedimentos del fondo del Atlántico, el análisis de areniscas y la elaboración de modelos paleoclimáticos. Para abordar la cuestión, una colaboración liderada por Daniel Muhs, del Servicio de Inspección Geológica de EE.UU., y en la que han participado Joaquín Meco, de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), y Alejandro Lomoschitz, del Instituto de Oceanografía y Cambio Global de la ULPGC, ha investigado varios sedimentos de Fuerteventura y Gran Canaria donde se habían hallado indicios de polvo sahariano. Este se encontraba en estratos antiguos, cuya edad determinaron a partir de los fósiles que contenían. Al hacerlo, pudieron comprobar que dicha edad coincidía con la arrojada por los sedimentos marinos. El hallazgo se publica este mes de noviembre en Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology.

«La conclusión es muy buena», afirma Zhongshi Zhang, experto en modelos climáticos de la Universidad de Bergen que no participó en el estudio. Dado que el polvo de las islas es distinto del encontrado en el registro marino, el trabajo refuerza la hipótesis de una edad de varios millones de años.

El Sáhara constituye la mayor fuente de partículas de polvo atmosféricas del planeta. Pero el viaje de ese polvo no finaliza en las Canarias: continúa hasta regiones tan distantes como el Caribe o la selva amazónica, apunta Muhs. Los suelos amazónicos son pobres en nutrientes. El nuevo resultado apoya la idea de que el polvo africano pudo haber contribuido a la enorme biodiversidad de la región sudamericana a lo largo de millones de años, lo que a su vez arroja luz sobre el origen de la propia Amazonia.

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