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Cortesía de Mohamed Gharbi, Universidad de Pensilvania

Los cristales líquidos, tal y como da a entender su nombre, ocupan un estado intermedio entre el líquido y el sólido. Hace tiempo que los investigadores saben manipular sus alongadas moléculas para controlar la luz en las pantallas digitales. Ahora, un equipo de la Universidad de Pensilvania ha desarrollado un nuevo método para aprovechar sus singulares propiedades.

Al depositar un gránulo de sílice sobre una capa de cristal líquido, las fuerzas capilares reordenaron los cristales hasta formar una estructura compuesta por cientos de pétalos diminutos dispuestos alrededor del gránulo. La imagen que reproducimos aquí muestra esa estructura floral. Los resultados se publicaron el pasado mes de diciembre en Physical Review X.

En conjunto, los pétalos autoensamblados actúan como una lente compuesta que enfoca la luz de manera muy parecida a como lo hace el ojo de una mosca. Estas lentes podrían mejorar la captación de luz de los paneles solares, así como emplearse a modo de puntas en sondas de fibra óptica que permitiesen a los cirujanos explorar el interior del cuerpo humano.

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