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Cerebro y autismo

El crecimiento cerebral excesivo podría ser el primer indicio del autismo.
GETTY IMAGES
La edad media a la que suele diagnosticarse el autismo corresponde al intervalo entre los tres y los cuatro años. No obstante, los científicos sospechan hace tiempo que dicho desorden se inicia mucho antes. Una prueba clave de ello es un fenómeno conocido como crecimiento excesivo del cerebro. Los niños pequeños autistas tienden a presentar cerebros grandes para su edad. Así, los investigadores han encontrado una relación entre el grado de crecimiento excesivo y la gravedad de los síntomas de autismo. Eric Courchesne, director del Centro de Excelencia para la investigación del Autismo de la Universidad de California en San Diego, ayudó a conseguir los primeros hallazgos referentes a la hipótesis del crecimiento excesivo. Ahora, tanto él como su colega Cynthia Schuman han publicado datos que sugieren que el crecimiento excesivo del cerebro comienza durante el primer año de vida, o incluso antes.
El estudio, publicado en Journal of Neuroscience, evalúa por primera vez el crecimiento del cerebro y el autismo en su desarrollo más temprano. Mediante escáneres de resonancia magnética, los investigadores de la Universidad de California encontraron un crecimiento excesivo del cerebro en niños autistas a edades tan tempranas como un año y medio. A los dos años y medio, los cerebros de los probandos autistas eran, de media, un 7 por ciento mayores que los del grupo de control. Aunque la razón exacta por la que el crecimiento excesivo del cerebro está relacionado con el autismo sigue siendo un misterio, este nuevo trabajo contribuye a confirmar que los indicios del desorden aparecen muy pronto, dato que podría llevar al diagnóstico y a los tratamientos, como la terapia conductual, a edades más tempranas. Según indica Courchesne, «cuanto antes se actúa, mejores resultados se obtienen».

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