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La confianza también se obtiene a través del estómago

La persona que come el mismo alimento que nosotros nos parece más fiable.

ISTOCK / BENEDEK

Sentados a la mesa, el comensal que tiene en el plato el mismo alimento que nosotros nos inspira mayor confianza. Kaitlin Woolley y Ayelet Fish­bach, de la Universidad de Chicago, invitaron, por parejas, a una serie de probandos a que cataran dulces en su laboratorio. Les indicaron que podían elegir los mismos o diferentes aperitivos. También les explicaron que se trataba de una prueba para un estudio de mercado. Después de comer, los sujetos debían participar en un juego financiero en el que podían entregar el importe monetario que quisieran a su compañero; este último podía invertir, doblar y devolver una parte del dinero al otro. A través de una encuesta final se confirmó que si el probando había degustado el mismo dulce, su compañero de juego le confiaba más dinero y se sentía más cercano a él. Las parejas también obtenían mejores resultados en una negociación común si habían comido lo mismo.

En otro experimento, los probandos manifestaron más confianza en un producto si el anunciante consumía el mismo alimento que ellos, constataron Woolley y Fishbach. Las investigadoras proyectaron vídeos en los que una persona promocionaba un programa informático o un producto de limpieza. Al tratarse de filmaciones caseras, es decir, grabadas en ambientes familiares, no era de extrañar que el protagonista (un asistente de las investigadoras) mordisqueara una barri­ta de chocolate durante la explicación. Si los participantes habían probado el mismo aperitivo antes de comenzar el ensayo, la opinión del orador les parecía más fiable.

Las autoras concluyen que interpretamos el consumo de un alimento similar al que hemos ingerido como señal de una relación de confianza, de manera parecida a las parejas de enamorados que acostumbran a compartir la comida. Sin embargo, este fenómeno no se ha observado en otras coincidencias aleatorias, como vestir una camiseta del mismo color.

Fuente: Journal of Consumer Psychology, dx.doi.org/10.1016/j.jcps.2016.06.003, 2016

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