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1 de Noviembre de 2014
Neurociencia

Técnica para diferenciar grupos neuronales

Desarrollan un método que permite leer en tiempo real la actividad eléctrica de grupos de neuronas en múridos.

En el cerebro de un ratón, tres poblaciones neuronales de estructuras cerebrales distintas (azul, verde y púrpura) envían información a otras dos (naranja). Los campos eléctricos generados en las poblaciones receptoras se mezclan. El resultado es un registro ruidoso e indescifrable con variaciones en los contactos de una sonda multielectrodo. Nuevos algoritmos matemáticos permiten separar la actividad específica de cada una de las poblaciones emisoras y relacionar sus fluctuaciones con estímulos naturales. [CORTESÍA DE ÓSCAR HERRERAS]

Las nuevas técnicas incorporadas al estudio del sistema nervioso han causado una considerable revolución de conocimientos. Sin embargo, la disciplina más relevante para entender el comportamiento y las capacidades cognitivas, aquella que estudia la actividad eléctrica cerebral, apenas se está beneficiando de los avances técnicos.

Por su naturaleza, el estudio de la actividad eléctrica en el cerebro enfrenta una serie de problemas biofísicos y técnicos de difícil solución. Para entender su magnitud, basta una descripción rápida de la codificación neural. Los impulsos eléctricos que generan las neuronas resultan de la transducción, en los órganos sensoriales, de otras modalidades de energía (lumínica, mecánica, química) emitidas por elementos del exterior y del propio organismo. Estos estímulos naturales se codifican como series temporales de impulsos eléctricos, un auténtico lenguaje que, sin embargo, difiere de unos tipos neuronales a otros, pero que en conjunto permite representar el mundo exterior y sus cambios con gran detalle y precisión.

Se entiende fácilmente que las incontables combinaciones de estímulos que el sistema nervioso capta, codifica, analiza y almacena requieren una estructura funcional suficientemente dimensionada y versátil, capaz de generar y conducir de manera ordenada y coordinada cientos de miles de impulsos por segundo en cadencias temporales cambiantes. No existe técnica con capacidad y precisión suficientes para estudiar toda esta actividad en tiempo real; apenas describe una fracción de la misma.

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