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Dianas gigantes

El tamaño del objetivo parece distinto según la atención que se le presta.
© Dreamstime / Bowie15
El bateador, si acierta de pleno, a menudo refiere que la bola se veía «enorme» justo antes de propiciar el golpe feliz. Este efecto de la percepción de la acción específica se ha observado en actividades físicas de todo tipo.
Ahora bien, existen dudas sobre la causa de tal ilusión. Afirman algunos expertos que es consecuencia de imaginar la acción antes de la jugada. Otros sospechan que al «clavarla» se conjura en la memoria la imagen de un blanco de gran tamaño. Un estudio publicado en Acta Psychologica sugiere que ninguno de los dos procesos es suficiente por sí solo. Se requiere otro elemento: la atención visual.
Investigadores de Ámsterdam y de Hong Kong pidieron a tres grupos de estudiantes que golpearan bolas de golf en dirección a un objetivo situado a un metro y medio, más o menos. Los probandos debían examinar primero el hoyo (objetivo); después, un grupo debía dirigir la bola a su diana sin verla, oculta bajo una cortina. Otros participantes tenían que hacerla pasar entre dos referencias interpuestas en su camino hacia el blanco. El tercer grupo debía tirar sin más. Todos los voluntarios fueron informados de dónde acabaron sus tiros. Para terminar, los probandos tuvieron que estimar el tamaño de sus dianas dibujándolas en una pantalla de ordenador.
Como era de esperar, los participantes que acertaron en el tiro directo asignaron a su diana un tamaño mayor. No así quienes no podían ver el hoyo o dedicarle toda su atención.
Según uno de los autores, John van der Kamp, de la Universidad Libre de Áms­terdam, tales resultados refutan la teoría de que la percepción de la acción específica resulta de imaginar los propios movimientos antes de realizarlos, ya que todos los participantes tuvieron la posibilidad de experimentar dicha visualización. Al parecer tampoco bastaba con saber, sin más, que habían acertado.
La clave estriba en la atención visual a la diana. No obstante, todavía se desconoce si ver un blanco mayor ayuda al éxito, o si el primero resulta de este último. Una cosa parece clara: a menudo aquello que vemos no es un reflejo exacto de lo que nos rodea. Nuestros sentidos se hallan influidos por nuestra atención y nuestras experiencias.

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