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El desquite de los zurdos

Diversos estudios confirman que las personas con zurdera presentan capacidades creativas y profesionales superiores en comparación con los individuos diestros. No obstante, esta característica parece beneficiar más a los hombres que a las mujeres.

FOTOLIA / PATY WINGROVE

En síntesis

Con frecuencia, las personas zurdas salen perjudicadas en un mundo para diestros.

Los estudios estadísticos revelan que los zurdos viven menos años, aunque también constatan que están mejor dotados para la creatividad y los estudios. Incluso los hombres zurdos acceden a puestos laborales mejor remunerados.

Por el contrario, las mujeres parecen vivir la zurdera con incomodidad y retraimiento social.

Ser zurdo dejó de representar una desventaja social hace decenios. Ya no resulta extraño leer u oír acerca de «zurdos geniales», sean deportistas de elite, como Rafael Nadal o Lionel Messi, personalidades de alta responsabilidad, caso de Barack Obama, o artistas de otros siglos, entre ellos, Leonardo da Vinci (1452-1519), Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791) y Ludwig van Beethoven (1770-1827).

La forma de reputar la zurdera ha cambiado mucho desde la época en que la mano derecha era símbolo de justicia y rectitud, y la izquierda, en cambio, se relacionaba con la magia y la brujería. Una asociación a la que contribuía el nada atractivo término del latín sinister. Otras épocas, otras costumbres. Pero ¿cuáles son los verdaderos talentos que entraña esta característica física y cerebral?

Primeramente cabe preguntarse qué se entiende bajo el término de persona zurda. Para los profanos, engloba a todos aquellos sujetos que escriben con la mano izquierda, además de que sujetan el tenedor, la raqueta de tenis o el martillo con dicha extremidad. Pero no es solo eso.

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