Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

1 de Julio de 2017
Comprensión del tiempo

Así entendemos el tiempo

Largo o breve, por delante o dejado atrás. Todos los ­humanos basamos nuestra noción del tiempo y su procesamiento cerebral en la comprensión del espacio físico. Pero existen variaciones culturales sorprendentes.

En síntesis

Los humanos de todas partes del mundo recurren a metáforas espaciales para pensar en el tiempo, pero estas difieren de unas culturas a otras.

Concebimos el tiempo como espacio cuando hablamos e incluso en nuestros pensamientos. Para ello se activan regiones cerebrales que participan en la comprensión espacial.

La cultura desempeña un importante papel en la concepción de las metáforas espacio-tiempo. La dirección de la escritura ejerce un peso especial en este proceso.

¿Cuál es la diferencia entre ayer y mañana?» Danda, un nativo yupno, reflexiona un momento antes de responder. Los miembros de nuestro equipo se encuentran sentados en una ladera del valle Yupno, un rincón remoto de las alturas montañosas de Papúa Nueva Guinea. Hacía pocos días que habíamos llegado al lugar en un avión monomotor. Tras un empinado ascenso desde la pista de aterrizaje de tierra y hierba, nos hallábamos en Gua, una de las alrededor de veinte aldeas que motean este fragoso territorio. El motivo de tan largo viaje es que nos interesa el tiempo, y queríamos saber cómo el pueblo yupno entiende conceptos abstractos como pasado, presente y futuro. ¿Se trata de ideas universales o, por el contrario, son producto del idioma, la cultura y el ambiente?

Durante nuestra entrevista con Danda y con otros habitantes de la aldea, escuchábamos sus palabras sobre el tiempo, pero sobre todo poníamos atención a los movimientos de sus manos. Los gestos pueden ser reveladores. Si preguntamos a angloparlantes la diferencia entre el ayer y el mañana, probablemente alcen una mano por encima del hombro para referirse al pasado, señalando hacia atrás, y después la lleven hacia delante para aludir al futuro. Estos gestos espontáneos reflejan una forma de pensar, en la que el pasado queda a la espalda, algo que dejamos atrás, mientras que el futuro se encuentra por delante, es algo a lo que hay que mirar. ¿Exhibirá un yupnoparlante estos mismos gestos?

Danda exhibió la gestualidad que esperábamos. Mientras explicaba la palabra «ayer» en yupno llevó la mano hacia atrás; cuando mencionó «mañana», la mano saltó hacia delante. Todos estábamos sentados en una pronunciada cuesta mirando hacia arriba, en dirección a una cresta montañosa. Pero cuando se atenuó la luz, cambiamos la orientación de la cámara con la que le grabábamos y dimos media vuelta, de manera que ahora mirábamos en sentido opuesto, cuesta abajo. La cresta quedaba en esta ocasión a nuestras espaldas y el río Yupno trazaba, ante nuestros ojos, meandros hacia el mar de Bismarck. «Repasemos todo una vez más», propusimos a Danda.

Artículos relacionados

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.