El embarazo comporta cambios cerebrales duraderos

La sustancia gris se reduce en diversas áreas del cerebro tras el parto.

UNSPLASH / CAMILA CORDEIRO / CC0 (CREATIVECOMMONS.ORG/PUBLICDOMAIN/ZERO/1.0/LEGALCODE)

El cuerpo de las mujeres embarazadas experimenta importantes modificaciones. Y esos cambios incluso dejan huella en su cerebro, según ha demostrado un equipo dirigido por Elseine Hoekzema, de la Universidad de Leiden. Los investigadores exploraron el cerebro de 25 mujeres antes y después de dar a luz a su primer hijo y compararon los datos con los de 19 hombres que iban a ser padres primerizos, así como con los de 20 mujeres y 17 hombres sin hijos.

En el caso de las madres, observaron que la sustancia gris había disminuido en diversas regiones cerebrales tras el parto. La reducción afectaba, entre otras áreas, a las cortezas frontal medial y posterior y a ciertas porciones de la corteza prefrontal y la temporal. La mayoría de dichas regiones se activan cuando desciframos nuestros procesos de consciencia y emociones; también al interpretar las expectativas e intenciones de los demás. Sorprendentemente, estas se solapaban con las áreas que se activaban de manera intensa cuando las madres miraban a su bebé.

Estos cambios se mantuvieron al menos dos años, tiempo que duró el seguimiento de las participantes. Hoekzema y sus colaboradores no hallaron ninguna modificación cerebral en los padres ni en los participantes sin hijos. Por ese motivo señalan que es el embarazo en sí mismo lo que provoca los cambios en la estructura cerebral, y no la adaptación al nuevo rol de madre. Tales modificaciones podrían encargarse de que las mujeres se encuentren mejor preparadas para las demandas sociales que implica la maternidad. Ello ayudaría a que reconozcan con mayor claridad las necesidades de su bebé.

A primera vista, esta interpretación puede resultar paradójica. Por lo común, cabría pensar que el cerebro debería robustecer las regiones que van a estar más atareadas. Sin embargo, los autores sugieren que en las embarazadas acontece un proceso similar al de los adolescentes. Durante la pubertad, el cerebro se deshace de las sinapsis superficiales con el objetivo de facilitar el desarrollo de nuevas conexiones especializadas. En el cerebro de las madres primerizas puede darse un proceso similar, proponen. En cualquier caso, las participantes no mostraron lagunas cognitivas tras el embarazo.

Fuente: Nature Neuroscience, art. 10.1038/nn.4458, 2016

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