Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarle el uso de la web mediante el análisis de sus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúa navegando, consideramos que acepta nuestra Política de cookies .

Actualidad científica

  • 18/01/2019 - AGRICULTURA

    Las especies silvestres de café, amenazadas

    Su extinción, impulsada por el cambio climático y la deforestación, pone en peligro la viabilidad de las variedades comerciales.

  • 17/01/2019 - envejecimiento

    Nuestro ADN sabe cuántos años viviremos

    La identificación de ciertas variantes en el genoma permitiría predecir si una persona presentará mayor o menor esperanza de vida que la media de la población

  • 16/01/2019 - Oceanografía

    El cambio climático energiza las olas

    Cuanto más calientes estén los mares, más potentes serán en general las olas. Esta es una consecuencia inesperada del cambio climático. Sin embargo, ante Europa la tendencia apunta en sentido contrario.

  • 16/01/2019 - Envejecimiento

    Los insectos también envejecen

    Del mismo modo que los humanos, los grillos de campo sufren un deterioro físico a lo largo de la edad adulta, a pesar de vivir unas semanas.

  • 15/01/2019 - aprendizaje automático

    ¿Una nueva forma de inteligencia artificial?

    Los investigadores presentan un nuevo modelo de aprendizaje automático que en vez de a las capas de las redes neuronales profundas recurre a una «caja negra» que resuelve ecuaciones diferenciales.

Síguenos
  • Google+
  • RSS
  • Mente y Cerebro
  • Mayo/Junio 2017Nº 84

Personalidad

Lo que el cuerpo revela sobre la personalidad

El intento de determinar el carácter de un individuo a partir de sus rasgos físicos vuelve a estar de moda; solo hace falta navegar por Internet para comprobarlo. ¿Posee esta idea fundamento científico?

Menear

Posiblemente, Peter Hill le debe la vida a su dedo anular. Un día de primavera de hace unos cinco años, este británico, por entonces de 67 años de edad, estaba hojeando el periódico en una cafetería, cuando un artículo le llamó la atención. La noticia hablaba sobre un estudio de la Universidad de Warwick, el cual afirmaba que, en los varones, la longitud de los dedos revela el riesgo a padecer cáncer de próstata: cuando el índice de la mano derecha sobrepasa al anular, la probabilidad de enfermar es un tercio inferior.

Hill observó sus dedos. Los anulares eran bastante más largos que los índices. ¿Significaba eso que tenía una elevada probabilidad de sufrir cáncer? Desde hacía un tiempo se levantaba con frecuencia por las noches para orinar. Ya había acudido al médico por miedo a padecer alguna enfermedad de la próstata. El diagnóstico fue negativo. No tenía de qué preocuparse.

Pero el artículo avivó la duda en su mente. No quería correr riesgos, así que decidió chequearse de nuevo. El joven médico que le examinó en esta ocasión le realizó un análisis de sangre. Según le comentaron, la muestra indicaba una concentración elevada del antígeno específico de la próstata (PSA): su valor era casi 25 veces más alto que el considerado normal a su edad. El resultado sugería una posible patología. Estudios posteriores confirmaron las sospechas: Hill presentaba un tumor maligno en la próstata. Durante meses tomó hormonas; después se le trató con radioterapia. En la actualidad, el tumor ha desaparecido. «Me fue por los pelos», comenta. «La noticia en el periódico me salvó la vida.»

Si revisamos la bibliografía científica, la mano de Hill podía revelar mucha información más sobre él, en particular sobre su personalidad. Los hombres con dedos anulares largos e índices cortos son más agresivos y respetan menos las leyes. Si bien no triunfan como actores, destacan como músicos y atletas de fondo. Su estilo de baile suele atraer a las mujeres porque resulta más varonil. También beben más alcohol que otros hombres, pero es poco probable que fumen. Se muestran celosos a la vez que encantadores con las mujeres. Además, aman el riesgo y son corredores de bolsa exitosos.

Todas estas relaciones con la longitud de los dedos se han publicado en revistas científicas. Incluso se podría alargar la lista un poco más. En 2011, aparecieron 450 artículos sobre el tema. Incluso hoy en día se añaden cada semana unos cuantos. Parece que mirar la mano de una persona permite, a su vez, observar su interior. En principio, estas suposiciones pueden sonar a patraña, pues recuerdan los primeros intentos de definir el carácter de una persona a partir de la forma de su cráneo o de los rasgos de su rostro. Para convencer a los críticos de que la longitud de los dedos guarda relación con la personalidad (la agresividad), los hábitos (beber en exceso) o la salud (padecer un cáncer), se deben explicar los mecanismos causales que subyacen a dichos fenómenos.

Puede conseguir el artículo en: