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1 de Mayo de 2017
Personalidad

Lo que el cuerpo revela sobre la personalidad

El intento de determinar el carácter de un individuo a partir de sus rasgos físicos vuelve a estar de moda; solo hace falta navegar por Internet para comprobarlo. ¿Posee esta idea fundamento científico?

ISTOCK / WILLOWPIX

En síntesis

La fisiognomía, es decir, la idea de determinar el interior de una persona por su aspecto exterior (la longitud de los dedos o la anchura del rostro, por ejemplo), vuelve a estar en auge.

Estudios actuales señalan que existe una conexión entre la proporción de la longitud de los dedos anular e índice y la agresividad. Un alto valor de testosterona en el seno materno podría explicar esta relación.

Los críticos ven el origen de la relación entre el aspecto físico y la personalidad en las profecías autocumplidas. Entre ellas, las personas con facciones anchas son deshonestas porque los demás les suelen tratar con recelo.

Posiblemente, Peter Hill le debe la vida a su dedo anular. Un día de primavera de hace unos cinco años, este británico, por entonces de 67 años de edad, estaba hojeando el periódico en una cafetería, cuando un artículo le llamó la atención. La noticia hablaba sobre un estudio de la Universidad de Warwick, el cual afirmaba que, en los varones, la longitud de los dedos revela el riesgo a padecer cáncer de próstata: cuando el índice de la mano derecha sobrepasa al anular, la probabilidad de enfermar es un tercio inferior.

Hill observó sus dedos. Los anulares eran bastante más largos que los índices. ¿Significaba eso que tenía una elevada probabilidad de sufrir cáncer? Desde hacía un tiempo se levantaba con frecuencia por las noches para orinar. Ya había acudido al médico por miedo a padecer alguna enfermedad de la próstata. El diagnóstico fue negativo. No tenía de qué preocuparse.

Pero el artículo avivó la duda en su mente. No quería correr riesgos, así que decidió chequearse de nuevo. El joven médico que le examinó en esta ocasión le realizó un análisis de sangre. Según le comentaron, la muestra indicaba una concentración elevada del antígeno específico de la próstata (PSA): su valor era casi 25 veces más alto que el considerado normal a su edad. El resultado sugería una posible patología. Estudios posteriores confirmaron las sospechas: Hill presentaba un tumor maligno en la próstata. Durante meses tomó hormonas; después se le trató con radioterapia. En la actualidad, el tumor ha desaparecido. «Me fue por los pelos», comenta. «La noticia en el periódico me salvó la vida.»

Si revisamos la bibliografía científica, la mano de Hill podía revelar mucha información más sobre él, en particular sobre su personalidad. Los hombres con dedos anulares largos e índices cortos son más agresivos y respetan menos las leyes. Si bien no triunfan como actores, destacan como músicos y atletas de fondo. Su estilo de baile suele atraer a las mujeres porque resulta más varonil. También beben más alcohol que otros hombres, pero es poco probable que fumen. Se muestran celosos a la vez que encantadores con las mujeres. Además, aman el riesgo y son corredores de bolsa exitosos.

Todas estas relaciones con la longitud de los dedos se han publicado en revistas científicas. Incluso se podría alargar la lista un poco más. En 2011, aparecieron 450 artículos sobre el tema. Incluso hoy en día se añaden cada semana unos cuantos. Parece que mirar la mano de una persona permite, a su vez, observar su interior. En principio, estas suposiciones pueden sonar a patraña, pues recuerdan los primeros intentos de definir el carácter de una persona a partir de la forma de su cráneo o de los rasgos de su rostro. Para convencer a los críticos de que la longitud de los dedos guarda relación con la personalidad (la agresividad), los hábitos (beber en exceso) o la salud (padecer un cáncer), se deben explicar los mecanismos causales que subyacen a dichos fenómenos.

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