Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarle el uso de la web mediante el análisis de sus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúa navegando, consideramos que acepta nuestra Política de cookies .

Actualidad científica

Síguenos
  • Google+
  • RSS
  • Mente y Cerebro
  • Mayo/Junio 2017Nº 84
Encefaloscopio

Alzhéimer

Gratuito

Mentes en forma a pesar de las placas amiloideas

Las personas longevas y con las funciones cognitivas preservadas podrían presentar más neuronas durante su juventud.

Menear

Los «superancianos» son personas que continúan estando mentalmente en forma más allá de los 90 años; en las pruebas de memoria consiguen incluso puntuaciones equiparables al promedio de la población de 50 años de edad. ¿Qué los hace así?

Para averiguarlo, un equipo dirigido por Aras Rezvanian, de la Universidad Noroccidental en Chicago, realizó la autopsia de ocho de estos individuos tras su fallecimiento. En dos de los casos descubrieron un fenómeno destacable: a pesar de que estas personas mayores exhibían, en vida, habilidades cognitivas sorprendentes para su edad, su cerebro presentaba los signos característicos de la enfermedad de Alzheimer: placas amiloideas y ovillos neurofibrilares de tau. En ambos cerebros, la densidad y la distribución de estos depósitos eran similares a las observadas en personas mayores con demencia grave. Según Rezvanian, estos superancianos manifestaban todo el espectro de las características del alzhéimer y, sin embargo, lograban un rendimiento sobresaliente en las tareas de memoria. «Ello apunta a que todavía desconocemos los factores que protegen a algunas personas mayores de las consecuencias de las placas y los retorcidos ovillos», afirma el científico.

El estudio aporta, asimismo, datos que alimentan una antigua sospecha: las placas y los ovillos podrían no representar la causa, sino un fenómeno concomitante del alzhéimer o, incluso, un signo normal de envejecimiento. Por este motivo, extirparlos no comportaría el efecto deseado.

Changiz Geula, autor principal de la investigación, propone otra explicación. Es posible que el cerebro de estos superancianos poseyera una cantidad notablemente superior de neuronas ya en su juventud, lo que le habría permitido compensar la disminución de neuronas condicionada por la enfermedad de Alzheimer más allá de la edad de 90 años.

Fuente: Society for Neuroscience 46th annual meeting, 2016

Puede conseguir el artículo en: