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Actualidad científica

  • 18/10/2018 - Sordera

    ¿Restaurar la pérdida de audición?

    Experimentos realizados en ratones identifican una proteína cuya estimulación promovería la regeneración de las células sensoriales dañadas por el exceso de ruido o la edad.

  • 17/10/2018 - astronomía

    Pero ¿cómo se forman realmente los planetas?

    Como un coche que pesa el doble que el acero con que lo hicieron, los exoplanetas tienen una masa mucho mayor que el material del que surgen. Este nuevo hallazgo pone en entredicho las teorías de la formación planetaria.

  • 17/10/2018 - Comportamiento

    Por qué vivir en pareja engorda

    Los hábitos comunes que se adquieren durante la convivencia son los responsables del aumento de peso.

  • 16/10/2018 - astronomía

    Grandes penitentes de Europa

    Recuerdan a los nazarenos de una procesión, con sus ropas blancas y sus capirotes. Son unas agudas cuchillas de hielo que se juntan a cientos en neveros o campos de hielo. Y no las hay solo en la Tierra.

  • 16/10/2018 - Nutrición

    Aquello que comemos puede afectar a nuestros bisnietos

    En ratones, la sobrealimentación de los progenitores promovería la aparición de conductas de drogadicción e induciría cambios metabólicos característicos de la obesidad en sus descendientes. Los efectos se observarían a lo largo de tres generaciones.

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  • Mente y Cerebro
  • Mayo/Junio 2017Nº 84

Entrevista

«Todos estamos infectados»

Harald zur Hausen recibió en 2008 el premio Nobel de medicina. Había descubierto que los virus pueden provocar cáncer. Ahora alberga una nueva sospecha sobre el origen de la esclerosis múltiple.

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¿Podemos enfermar de esclerosis múltiple por beber leche o comer filetes de vacuno?

En efecto. Existen una serie de indicios que plantean que la leche constituye un factor de riesgo también para la esclerosis múltiple. Lo descubrimos casi por casualidad, ya que en un inicio queríamos estudiar la relación entre el consumo de productos lácteos y el riesgo de padecer cáncer de colon y de mama. Para ello disponíamos de trece muestras de pacientes con esclerosis múltiple dentro del grupo de control, además de otras. Sorprendentemente, dos de esas muestras contenían agentes que también habíamos aislado en la leche.

¿De qué se trataba?

Moléculas monocatenarias de ADN. Primero aislamos en ciento treinta muestras de sangre de vacas lecheras un total de dieciocho ADN monocatenarios, los cuales pertenecían a tres grupos diferentes. A continuación analizamos la leche. También encontramos moléculas de ADN; ahora ya conocemos más de veinte tipos. Curiosamente, en la leche solo se hallaba presente uno de los tres grupos que habíamos encontrado en el suero sanguíneo de las vacas.

¿De dónde procede ese ADN?

Es probable que de virus. Sin embargo, aún no hemos observado ninguna partícula vírica, por lo que no puedo asegurarlo.

¿Cómo desencadena el ADN vírico la esclerosis múltiple?

En este punto debo extenderme un poco. Al parecer, existen dos factores determinantes para la esclerosis múltiple. Una es la carencia de vitamina D y la reactivación de los virus del herpes en las células del sistema nervioso central. Ya durante mi época en la Universidad de Friburgo, hace más de treinta años, mi colega Georg Bauer descubrió que un factor de crecimiento reactiva los virus del herpes. Gracias a publicaciones anteriores sabemos que la vitamina D inhibe la producción de ese factor de crecimiento y que, a la inversa, los niveles de dicho factor aumentan ante la carencia de vitamina D, de manera que los virus latentes del herpes se reactivan. En Friburgo también observamos células que estaban infectadas con virus del herpes activos y moléculas monocatenarias o bicatenarias de ADN. En ellas, las pequeñas moléculas de ADN se multiplican a un ritmo vertiginoso. Ahora viene la pregunta interesante: ¿la reactivación del virus a causa de la carencia de vitamina D en células infectadas por partida doble, es decir, por virus del herpes y «otro elemento», lleva a la multiplicación de ese «otro»? De ser así, es probable que las moléculas de ADN replicadas se conviertan asimismo en proteínas que alcanzan el entorno de las células reactivadas.

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