Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

1 de Noviembre de 2018
psicología juvenil

El experimento islandés

En ningún otro lugar de Europa los jóvenes consumen tan pocas sustancias adictivas como en Islandia. Existe una razón.

En Islandia, practicar deporte después del colegio se ha convertido en una ­rutina para muchos niños. [ISTOCK/SERRNOVIK]

En síntesis

Para luchar contra el consumo de alcohol y drogas, el Estado islandés instauró en todo el país el programa de prevención «Juventud en Islandia» a finales de los años noventa.

El Gobierno endureció diversas leyes para la protección de la infancia y la juventud. Se animó a los adolescentes y a sus padres a utilizar la mayor parte del tiempo libre en actividades compartidas con la familia o en asociaciones culturales y deportivas.

Todos los jóvenes participan con regularidad en encuestas. En 2016, solo el 5 por ciento de los menores de entre 15 y 16 años se emborracharon una vez al mes. Diez años antes, fue el 40 por ciento.

El reloj marca casi las tres de la tarde. Es viernes, luce el sol y hace rato que las clases escolares terminaron. Sin embargo, no se ve un alma en el parque Laugardalur, cerca del centro urbano de Reykiavik, en Islandia. Solo de vez en cuando aparece un adulto conduciendo su buggy. El parque se encuentra en medio de bloques de casas y edificios plurifamiliares. Pero ¿dónde están todos los niños?

En mi paseo me acompañan el psicólogo Gudberg Jónsson, de la Universidad de Islandia, y el catedrático de psicología estadounidense, Harvey Milkman, quien imparte clases en la capital islandesa durante unos meses al año. Hace veinte años, los adolescentes de este país aparecían entre los más bebedores de toda Europa, explica Jónsson. Milkman añade: «Por aquel entonces, no se podía caminar por el centro de la ciudad de Reikiavik los viernes por la tarde. Grandes hordas de jóvenes se emborrachaban en plena calle».

Hoy en día, las estadísticas europeas clasifican a los adolescentes islandeses como los que llevan un modo de vida más ejemplar. El porcentaje de jóvenes de 15 y 16años que se ha emborrachado en el último mes cayó entre 1988 y 2016 del 42 al 5 por ciento. Y en lugar del entonces 17 por ciento que había probado cannabis alguna vez, hoy es el 7 por ciento. Solo el 3 por ciento fuma tabaco a diario.

Nos acercamos a un gran edificio. «Aquí se encuentra el estadio de patinaje sobre hielo», informa Jónsson. Poco antes, pasamos por una pista cubierta de bádminton y de tenis. También dejamos atrás un campo de deportes y una piscina climatizada por geotermia. Finalmente, encontramos algunos niños y jóvenes que juegan con entusiasmo a fútbol sobre un campo de césped artificial. Según Jónsson, apenas se ven jóvenes holgazaneando por el parque, ya que aprovechan la oferta de actividades extraescolares de las tardes o asisten a clubes de música, danza o arte. Algunos también salen de excursión con sus padres.

Artículos relacionados

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

También te puede interesar

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.