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  • Noviembre/Diciembre 2018Nº 93

psicología juvenil

El experimento islandés

En ningún otro lugar de Europa los jóvenes consumen tan pocas sustancias adictivas como en Islandia. Existe una razón.

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El reloj marca casi las tres de la tarde. Es viernes, luce el sol y hace rato que las clases escolares terminaron. Sin embargo, no se ve un alma en el parque Laugardalur, cerca del centro urbano de Reykiavik, en Islandia. Solo de vez en cuando aparece un adulto conduciendo su buggy. El parque se encuentra en medio de bloques de casas y edificios plurifamiliares. Pero ¿dónde están todos los niños?

En mi paseo me acompañan el psicólogo Gudberg Jónsson, de la Universidad de Islandia, y el catedrático de psicología estadounidense, Harvey Milkman, quien imparte clases en la capital islandesa durante unos meses al año. Hace veinte años, los adolescentes de este país aparecían entre los más bebedores de toda Europa, explica Jónsson. Milkman añade: «Por aquel entonces, no se podía caminar por el centro de la ciudad de Reikiavik los viernes por la tarde. Grandes hordas de jóvenes se emborrachaban en plena calle».

Hoy en día, las estadísticas europeas clasifican a los adolescentes islandeses como los que llevan un modo de vida más ejemplar. El porcentaje de jóvenes de 15 y 16años que se ha emborrachado en el último mes cayó entre 1988 y 2016 del 42 al 5 por ciento. Y en lugar del entonces 17 por ciento que había probado cannabis alguna vez, hoy es el 7 por ciento. Solo el 3 por ciento fuma tabaco a diario.

Nos acercamos a un gran edificio. «Aquí se encuentra el estadio de patinaje sobre hielo», informa Jónsson. Poco antes, pasamos por una pista cubierta de bádminton y de tenis. También dejamos atrás un campo de deportes y una piscina climatizada por geotermia. Finalmente, encontramos algunos niños y jóvenes que juegan con entusiasmo a fútbol sobre un campo de césped artificial. Según Jónsson, apenas se ven jóvenes holgazaneando por el parque, ya que aprovechan la oferta de actividades extraescolares de las tardes o asisten a clubes de música, danza o arte. Algunos también salen de excursión con sus padres.

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