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Actualidad científica

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  • Noviembre/Diciembre 2018Nº 93
Encefaloscopio

Neuroimagen

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Escáner cerebral móvil

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Matthew Brookes y su equipo, de la Universidad de Nottingham, han desarrollado un escáner cerebral portátil en forma de casco. El atractivo principal de este novedoso dispositivo radica en que puede medir con gran precisión la actividad cerebral del sujeto incluso cuando mueve la cabeza.

Este método de medición se basa en la llamada magnetoencefalografía (MEG). Registra la actividad cerebral captando unos débiles campos magnéticos que se crean cuando las neuronas se comunican entre sí mediante impulsos eléctricos. Los escáneres de MEG clásicos consisten en unos aparatos enormes, con un peso aproximado de una tonelada y que se asemejan a los antiguos secadores de peluquería. Además, los sensibles sensores magnéticos de la máquina deben mantenerse refrigerados con helio líquido a una temperatura constante de –269 grados Celsius. Sin olvidar que, para medir la actividad cerebral del sujeto con precisión, este debe permanecer totalmente inmóvil: si mueve la cabeza tan solo unos milímetros, los datos ya no son válidos. Hasta ahora, eso hacía casi imposible explorar con MEG a niños o personas con problemas de motricidad.

El nuevo casco ofrece dos ventajas respecto a la técnica tradicional: no solo es pequeño y ligero, sino que también tolera los movimientos de cabeza. En un experimento se comprobó que, aunque el voluntario estuviera bebiendo un té durante la medición o lanzando una pelota con una raqueta, el dispositivo registraba la actividad cerebral con la misma precisión que los antiguos escáneres de MEG. Para ello se vale de unos sensores cuánticos que detectan con gran exactitud los campos magnéticos incluso a temperatura ambiente. Las anomalías producidas por el campo magnético terrestre se registran mediante unas bobinas electromagnéticas situadas a ambos lados del sujeto.

Fuente: Nature, vol. 555, págs. 657-661, 2018

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