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Actualidad científica

  • 13/12/2018 - Tecnología

    Un dispositivo para medir nuestra exposición al sol

    Colocado en la piel o la ropa, el pequeño aparato aporta datos sobre la cantidad de radiación ultravioleta, visible e infrarroja que acumula el organismo. Destacan sus múltiples aplicaciones tanto cosméticas como médicas.

  • 12/12/2018 - Climatología

    Oscurecer el sol para enfriar la Tierra: el primer experimento

    Unos investigadores tienen pensado rociar la estratosfera con partículas que reflejen la luz solar. En última instancia, de esta forma se podría reducir deprisa la temperatura de la Tierra.

  • 12/12/2018 - Envejecimiento

    La tenacidad beneficia la salud física

    Las personas de edad avanzada tenaces pero también flexibles en sus objetivos gozan de un espacio vital mayor y, con ello, de más relaciones sociales y actividades físicas.

  • 11/12/2018 - glaciología

    Se acelera la pérdida de hielo de Groenlandia

    Los testigos de hielo, los datos de los satélites y los modelos climáticos revelan la violenta transformación de la vasta capa de hielo.

  • 11/12/2018 - Neuropsicología del desarrollo

    ¿Infecciones que desencadenan trastornos mentales?

    Un estudio realizado en Dinamarca asocia la invasión de microrganismos patógenos, durante la infancia y adolescencia, con el desarrollo de la esquizofrenia y otras alteraciones de la personalidad y la conducta.

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  • Mente y Cerebro
  • Noviembre/Diciembre 2018Nº 93
Avances

Nanomedicina

Nanotecnología para tratar la enfermedad de Parkinson

Los factores de crecimiento vehiculizados por nanopartículas consiguen aliviar lossíntomas y recuperar las células dopaminérgicas en la sustancia negra de ratas con párkinson

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El médico James Parkinson (1755-1824) describió en 1817 la «parálisis agitante», una enfermedad que, según indicó, se caracterizaba por los movimientos lentos, la rigidez física y el temblor del paciente. Unas décadas más tarde, Jean Martín Charcot (1825-1893), considerado uno de los padres de la neurología, relacionó ese trastorno con la palidez de la sustancia negra, la cual forma parte del sistema de los ganglios basales. Decidió bautizar ese conjunto de síntomas con el nombre de enfermedad de Parkinson. Se conocía el trastorno, pero ¿y su tratamiento?

Hace sesenta años, el premio nóbel Arvid Carlsson (1923-2018) demostró que la dopamina era un neurotransmisor y que los animales con parkinsonismo presentaban una reducción de esta en los ganglios basales. En 1961, el neurólogo Walther Birkmayer y el bioquímico Oleh Hornykievicz se apoyaron en estos hallazgos para llevar a cabo sus estudios con levodopa endovenosa en pacientes con párkinson. Pocos años después, en 1968, el neurólogo George Cotzias (1918-1977), utilizó levodopa oral con el mismo propósito. Como la dopamina no puede administrarse directamente, ya que de esa forma no penetra en el cerebro, se suministra su precursor: la levodopa.

Finalmente, en 1969, el primer ensayo con levodopa y placebo controlado a doble ciego convirtió al precursor oral de la dopamina en el eje del tratamiento del párkinson.

Una solución con límites

Pero el tratamiento con levodopa solo consigue aliviar a los pacientes de manera transitoria. Aunque al principio se observa una mejoría notable, con el tiempo los beneficios suelen disminuir, son menos constantes y aparecen otros movimientos anormales involuntarios (discinesias). Además, la enfermedad de Parkinson no solo comporta alteraciones del movimiento, sino también olfativas, del tracto digestivo, ritmo cardíaco y sueño, así como de la sudoración, la regulación de la temperatura o, incluso, del reconocimiento de la propia identidad, por lo que se asocia en ocasiones con la demencia. Ante las limitaciones de los tratamientos farmacológicos actuales y la carencia de un método que consiga regenerar las células dopaminérgicas dañadas, muchos investigadores trabajan para conseguir este último objetivo. Entre ellos, el nuestro.

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