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Actualidad científica

  • 13/12/2018 - Tecnología

    Un dispositivo para medir nuestra exposición al sol

    Colocado en la piel o la ropa, el pequeño aparato aporta datos sobre la cantidad de radiación ultravioleta, visible e infrarroja que acumula el organismo. Destacan sus múltiples aplicaciones tanto cosméticas como médicas.

  • 12/12/2018 - Climatología

    Oscurecer el sol para enfriar la Tierra: el primer experimento

    Unos investigadores tienen pensado rociar la estratosfera con partículas que reflejen la luz solar. En última instancia, de esta forma se podría reducir deprisa la temperatura de la Tierra.

  • 12/12/2018 - Envejecimiento

    La tenacidad beneficia la salud física

    Las personas de edad avanzada tenaces pero también flexibles en sus objetivos gozan de un espacio vital mayor y, con ello, de más relaciones sociales y actividades físicas.

  • 11/12/2018 - glaciología

    Se acelera la pérdida de hielo de Groenlandia

    Los testigos de hielo, los datos de los satélites y los modelos climáticos revelan la violenta transformación de la vasta capa de hielo.

  • 11/12/2018 - Neuropsicología del desarrollo

    ¿Infecciones que desencadenan trastornos mentales?

    Un estudio realizado en Dinamarca asocia la invasión de microrganismos patógenos, durante la infancia y adolescencia, con el desarrollo de la esquizofrenia y otras alteraciones de la personalidad y la conducta.

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  • Mente y Cerebro
  • Noviembre/Diciembre 2018Nº 93

Psicoterapia

Realidad virtual para aliviar el dolor

Las excursiones y aventuras en mundos virtuales pueden ayudar a aliviar el dolor crónico. Este método también puede reducir el consumo abusivo de opioides entre los pacientes.

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«Tienes la sensación de que reptan por tus entrañas», cuenta Judy. «Primero sientes calor, después, frío, y quisieras escapar.» El rostro de esta mujer de 57 años, que luce un pelo corto de color gris oscuro, refleja desesperanza. Sentada, sin aliento, habla con la pierna derecha en equilibrio sobre un bastón mientras lo va meciendo hacia adelante y atrás.

Judy explica que sufre dolores constantes que la incapacitan: artritis, lumbalgia, fibromialgia y migrañas a diario. Fue gerente en una importante firma de material electrónico hasta 2008, pero ya no puede trabajar. Muchas veces, el dolor llega a tal punto que no logra levantarse de la cama. Cada día toma unos veinte medicamentos, entre ellos, analgésicos, antidepresivos y sedantes, además de un parche cutáneo que contiene una fuerte dosis del opioide fentanilo, que, según explica, no le proporciona apenas alivio, por lo que piensa desprenderse de él. Su médico lleva meses reduciéndole la dosis, por lo que, además del dolor, sufre síntomas de abstinencia: escalofríos y sensación de angustia. En la clínica donde la tratan le anunciaron que iban a dejar de prescribirle opioides, una decisión que han tenido que tomar, no por voluntad propia, sino por las nuevas y más estrictas medidas que se han establecido en EE.UU. para prevenir el abuso de este tipo de compuestos por parte de los pacientes. Sin acceso al fármaco, del que físicamente depende, Judy opta por buscar ayuda en la clínica Consultores del Dolor de Tennessee Este (PCET, por sus siglas en inglés).

Ted Jones, el responsable del centro, llama «refugiados» a los pacientes como Judy. Asegura que ve «toneladas» de casos parecidos: más de cien millones de estadounidenses sufren dolores de larga duración que, ahora, se encuentran en el epicentro de dos catástrofes sanitarias: el dolor crónico y el abuso de opioides.

En los dos o tres últimos decenios, los médicos estadounidenses han venido tratando los problemas de dolor continuo a través de dosis cada vez más elevadas de analgésicos opioides, como la hidrocodona y la oxicodona, de la misma familia química que la morfina y la heroína. Estos medicamentos han resultado ser menos eficaces para el dolor crónico de lo que se esperaba y, en cambio, mucho más adictivos. Tal oleada de prescripciones ha generado una espiral ascendente de abuso de opioides y decenas de miles de fallecidos por sobredosis.

Los esfuerzos por restringir la prescripción y el consumo abusivo de opioides están empezando a dar sus frutos. Mas, en vista del espectacular fracaso de la farmacoterapia para tratar el dolor crónico, se necesitan urgentemente tratamientos alternativos que combatan una situación que arruina millones de vidas. Jones está ensayando una vía tecnológica nueva, en apariencia, de dudoso éxito: la realidad virtual.

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