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Por qué las personas de otra etnia nos parecen similares

El área fusiforme facial reacciona con mayor sensibilidad a las diferencias
ante caras del propio grupo étnico.

[Pixabay]

Por regla general, podemos diferenciar mejor a los miembros de nuestro propio grupo étnico que a los de otro. Así, por ejemplo, a muchos habitantes de Europa Occidental les resulta difícil distinguir entre personas de otras culturas a la propia.

Los investigadores del equipo de Niv Reggev, en la Universidad Harvard, han demostrado que este fenómeno se refleja en una región del cerebro implicada en la diferenciación entre rostros. Presentaron a sus participantes caucásicos parejas de fotografías que, o bien mostraban personas diferentes, o bien a la misma persona. Tal y como era de esperar, los participantes distinguían con mayor rapidez las fotografías de dos personas blancas que las correspondientes a dos personas negras.

Seguidamente, los científicos estudiaron mediante escáner cerebral lo que sucedía en la llamada área fusiforme facial, la cual se muestra activa al procesar rostros. Si los voluntarios observaban dos caras diferentes de su propia etnia una detrás de la otra, tenía lugar un aumento de la actividad de dicha área; tal efecto no aparecía cuando observaban el mismo rostro. Pero cuando contemplaban dos personas negras diferentes, la actividad cerebral en el área fusiforme facial se inhibía; ello sucedía independientemente de que se ­tratara de los mismos rostros o no. Al parecer, su cerebro consideraba cada rostro después del primero como conocido y no lo clasificaba como diferente.

Estudios anteriores habían proporcionado indicios de que el área fusiforme facial reacciona con mayor sensibilidad a las diferencias ante caras del propio grupo étnico. Probablemente, ello se halle relacionado con que desde nuestra infancia estamos rodeados de esos rostros. Por ese motivo, se podría presumir que la práctica podría contrarrestar tal fenómeno.

Fuente: eNeuro, 10.1523/ENEURO.0431-19.2020, 2020

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