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1 de Marzo de 2010
Neurociencia

Canibalismo neuronal

La hambruna revela diferenciación sexual en las neuronas.
© istockphoto
Se conocía desde hace tiempo la existencia de disparidades, en anatomía y operación, entre el cerebro de la mujer y el del varón. Un estudio con modelos animales (roedores) ha demostrado que incluso neuronas individuales se comportan de forma distinta según el sexo.
Robert Clark y su equipo, de la facultad de medicina de la Universidad de Pittsburg, han observado que neuronas cultivadas, tomadas de las hembras, sobrevivían más tiempo que las masculinas correspondientes al afrontar hambrunas. Clark explica que tal diferenciación por sexo había sido evidente en otros tejidos corporales desde hacía decenios, pero hasta ahora no habían sido examinadas las células cerebrales. Cuando su equipo privó de nutrientes a las neuronas, las hembras, para sobrevivir, consumieron principalmente recursos grasos, mientras que grandes cantidades de células masculinas empezaron a metabolizar sus elementos constructivos, de base proteínica, y subsiguientemente murieron.
Estos hallazgos llevan a pensar que con un ajuste nutricional adaptado al sexo en pacientes sometidos a cuidados intensivos --por ejemplo, tras enfermedades que interrumpen temporalmente el suministro de nutrientes en el cerebro, como sucede en los ictus-- se podría evitar la muerte neuronal. Las neuronas de los hombres podrían sufrir menos con una dieta rica en proteínas, por ejemplo, mientras que una nutrición rica en grasas podría resultar más adecuada para las neuronas del cerebro femenino.
El autocanibalismo resulta comprensible en el caso de tejidos corporales no cerebrales, pero la razón de que las neuronas masculinas lo practiquen en tan gran medida es un misterio, dice Clark. "Es comprensible que durante una hambruna el cuerpo esté dispuesto a destruir masa muscular para mantener al resto, pero la destrucción de las proteínas del cerebro resulta más difícil de comprender".

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