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  • Marzo/Abril 2010Nº 41

Neurodesarrollo

Juegos de ordenador educativos

Aducen los fabricantes que los juegos de ordenador diseñados para el aprendizaje ayudan al desarrollo intelectual de los niños. Los pedagogos no están tan seguros y apostillan que depende del programa.
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"¡Mirad, ranas!" Mi hija me tira de la manga y señala el ordenador. Lo que quiere transmitir se traduce de la siguiente manera: "¡Papá, enciende de una vez por todas el ordenador y juega conmigo al juego de la rana!".
Jana tiene dos años y medio y hasta hace poco la aburrida sala de despacho y herramientas no le despertaba el más mínimo interés. Pero hace unas semanas me sorprendió entretenido con el juego de la rana, "Zuma". El juego consiste en una rana virtual que debe "escupir" canicas de colores en lugares concretos. Con el movimiento del ratón, se gira la rana y, al presionar, una de las teclas del mismo expulsa una bola. Mi pequeña estaba entusiasmada y, desde entonces, no hay quien la saque del juego de la rana.
Muchos padres comparten experiencias de ese tenor. Los ordenadores se encuentran hoy en día en la mayoría de los hogares. Es inevitable que los niños en algún momento temprano de su desarrollo descubran los juegos de ordenador. Ute Schäfer, responsable de Educación, Juventud e Infancia del Estado Federal de Renania del Norte-Westfalia en Alemania, reconoce que dichos entretenimientos no son exclusivos de Alemania, sino que forman parte del mundo de los niños en los países desarrollados. Constituye una actividad lúdica más.

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