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1 de Marzo de 2010
Neurociencia

Realidad virtual tangible

Los investigadores del Instituto Max Planck de Biocibernética en Tübingen aplican técnicas refinadísimas para explorar la percepción humana. Se trata de poner a prueba el trabajo conjunto de los sentidos.

GEHIRN & GEIST / MANFRED ZENTSCH

En síntesis

La ciencia que estudia la relación entre los estímulos objetivos procedentes del exterior y la percepción subjetiva de
las personas es la psicofísica. Hay una tendencia creciente de los investigadores de aprovechar las posibilidades ofrecidas por la realidad virtual.

Experimentos llevados a cabo en el Instituto Max Planck de Cibernética Biológica revelan que nuestro cerebro combina los datos procedentes de distintos canales sensoriales para crear una explicación fiable de nuestro entorno.

Existen problemas prácticos que pueden ser resueltos gracias a los hallazgos derivados de las investigaciones abordadas. Así, el uso de simuladores de vuelo en la formación de los pilotos.

Ante mí aparece un túnel largo, en cuyas paredes se observan marcas confusas. Me adentro con cautela. Avanzados dos metros todo resulta ya obscuro a mi alrededor. Una voz salida de la nada me ordena que me gire. En el túnel se observa ahora una esfera flotante, que se mueve siguiendo el desplazamiento de mi mano. Debo colocarla allí donde creo que estaba antes. Sin problemas.

Lo que suena a fantasía desbocada por los efectos de los narcóticos es investigación básica para el departamento de psicofísica cognitiva en el Instituto Max Planck de Biocibernética en Tübingen. El grupo dirigido por Heinrich Bülthoff se propone descubrir el mecanismo de nuestra percepción; es decir, de qué modo nuestro cerebro vincula los estímulos que permanentemente excitan nuestros sentidos y, a partir de ellos, genera una percepción global.

Pero hay una dificultad escondida. Si se deja expuestos a los voluntarios sólo a sencillas pruebas de percepción mediante imágenes en una pantalla de ordenador, podemos controlar los parámetros de estimulación, como forma, color o movimiento; pero entonces el entorno de pruebas se aleja bastante de la realidad. En la vida cotidiana, el torrente de informaciones sensoriales procedentes de la vista, el oído, el tacto o el sentido del equilibrio es muy superior.

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