Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

Falsas confesiones

¿Por qué confiesa alguien un crimen que no ha cometido? Los autores analizan las tácticas habituales en los interrogatorios policiales.
Trisha Meili sólo tiene recuerdos oscuros del peor día de su vida. En abril de 1989, esta corredora de bolsa fue violada y golpeada hasta quedar inconsciente, mientras practicaba jog­ging en el Central Park neoyorquino. Probablemente pensando que estaba muerta, el autor o los autores la dejaron allí abandonada. Pero la joven consiguió sobrevivir.
Transcurridas apenas 48 horas tras la agresión, la policía detuvo a cinco adolescentes con edades comprendidas entre los 14 y los 16 años. No se encontró ninguna prueba concluyente en el lugar del crimen. Las sospechas contra la banda juvenil eran bastante endebles. Pero el caso ocupaba el foco de los medios de comunicación de todo el país, que apremiaban a las autoridades. Los funcionarios interrogaron a los sospechosos con despiadada agresividad. Además, según pudo comprobarse, algunos fueron vistos en las inmediaciones del parque la noche de autos. Al final, confesaron todos los jóvenes.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.