La estimulación cerebral nos vuelve más indulgentes

Se pueden alterar los juicios morales de las personas mediante estimulación magnética transcraneal.

ISTOCK / ETHAN MYERSON

Los juicios morales de las personas pueden manipularse con la estimulación magnética transcraneal (EMT). Joshua Buckholtz, de la Universidad de Harvard, y sus colaboradores pidieron a 66 voluntarios que se pusieran en la piel de un juez. Para ello les presentaron diversos casos de supuestos delincuentes, sobre quienes debían decidir su grado culpabilidad. Todos los participantes dictaminaban sentencias más piadosas cuando, durante el interrogatorio, los experimentadores inhibían su corteza prefrontal dorsolateral (CPDL) mediante EMT, a pesar de que los sujetos valoraban los actos igual de condenables.

Al parecer, la CPDL relaciona juicios morales con otras informaciones y «pondera» las distintas posibilidades. Al inhibir dicha región cerebral, a los sujetos les parecía menos importante que los actos se hubieran cometido por motivos menores o que la imputabilidad en los momentos de los hechos fuese reducida.

Con todo, el efecto «de clemencia» de la EMT solo surtía efecto cuando se trataba de delitos leves o moderados. Los autores estiman que en los casos graves, como un asesinato, los participantes contaban con un margen de valoración menor.

Fuente: Neuron, 87, págs. 1369-1380, 2015

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