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1 de Septiembre de 2013
Neurología

La dopamina regula la motivación

Al contrario de lo que se pensaba hasta ahora, los altos niveles de dopamina en el núcleo ­accumbens favorecen un aumento de la motivación, no del placer.

CORTESÍA DE M. CORREA SANZ Y J. D. SALAMONE

Cuando se habla de los sistemas del cerebro que controlan las experiencias de placer o euforia, se menciona ineludiblemente el circuito cerebral de recompensa. Esta idea tan extendida es fruto de hipótesis científicas que surgieron hace ahora 30 años al observarse que animales que recibían un fármaco que bloqueaba los efectos de la dopamina dejaban de esmerarse para obtener alimento y comérselo. Los científicos interpretaron que si se reducían las funciones de la dopamina, disminuía el placer que aportaban los estímulos recompensantes (comida, drogas o sexo).

Se estableció entonces que la dopamina liberada en ciertas áreas cerebrales, en especial en el núcleo accumbens, era el neurotransmisor que regulaba las sensaciones hedónicas. El núcleo accumbens pasó a considerarse el centro del «circuito de la recompensa».

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