Maternidad y síndrome obsesivo-compulsivo

En algunas madres primerizas, las preocupaciones por su bebé se tornan en obsesiones.

CORBIS / JUSTIN PAGET

Para una madre primeriza, el cuidado del recién nacido puede convertirse en un mar de angustias. ¿Habré sujetado bien la sillita del niño en el coche? ¿Respira todavía el bebé? Estas y otras preocupaciones normales pueden trocarse en obsesiones de mayor gravedad cuando perjudican la capacidad de la madre para cuidar de su bebé y de sí misma. De hecho, sucede en más de una de cada diez mujeres que tienen su primer hijo.

La mayor parte de las investigaciones sobre problemas psiquiátricos posparto se han centrado en la depresión y la psicosis. No obstante, Emily Miller, de la Universidad Noroccidental, ha señalado también un amplio abanico de enfermedades de tipo ansioso: entre ellos, ideas intrusivas y comportamientos reiterativos.

«Sin duda resulta conveniente asegurarse de que el bebé va bien sujeto en el coche», señala Miller. «Pero estas mujeres no lo comprueban una vez, sino repetitivamente, y ello se entromete en sus vidas.» Miller y sus colaboradores llevaron a cabo un seguimiento a 461 madres primerizas después de que estas hubieran dado a luz. A las dos semanas del parto, un 11 por ciento de ellas manifestaba obsesiones y compulsiones equivalentes a un trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) entre leve y moderado, es decir, un notable incremento con respecto al 2 o 3 por ciento de la población general. La mitad de los síntomas de estas mujeres persistía incluso a los seis meses de parir, y un 5,4 por ciento adicional experimentó nuevas manifestaciones de trastorno obsesivo-compulsivo en ese momento. Las mujeres afectadas reconocían que sus síntomas les angustiaban, les consumían mucho tiempo y entorpecían de diversas formas su vida diaria.

Casi tres cuartas partes de las mujeres con TOC presentaron también síntomas de depresión posparto. Al igual que en la depresión, es probable que la terapia ayudase a estas madres a superar su trastorno compulsivo. «Si los síntomas de TOC son leves y se resuelven de forma espontánea en las seis semanas después del parto, pueden ser normales», explica Miller. «Pero si le impiden a la paciente el funcionamiento normal y los problemas persisten, debería consultar a su médico.»

Puedes obtener el artículo en...

Contenidos relacionados

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.