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CORTESÍA DEL MUSEO DE LA UNIVERSIDAD DE TUBINGA (MUT) / FOTOGRAFÍA DE VALENTIN MARQUARDT

Hoy en día, los investigadores echan mano de los ordenadores para investigar las habilidades motoras y cognitivas humanas. Hace un siglo escaso, se valían de aparatos menos sofisticados para fines semejantes. Entre ellos, los que se muestran en la exposición Mind/Things-Kopf/Sache de la Universidad de Tubinga (www.mindthings.de). Regresemos por unos momentos al pasado reciente.

Datado en 1950, el utensilio inferior de la imagen servía para poner a prueba el entendimiento técnico de los futuros mecánicos: aquel que pudiese montar las piezas del artilugio de forma rápida y segura era candidato ideal para el oficio.

Con el aparato estrellado de la derecha, construido en el año 1967, los investigadores de la percepción desentrañaron el fenómeno phi: en cada una de las ocho astas se encendía y apagaba de forma rotativa una pequeña luz, de manera que aparecía ante los ojos del observador un círculo luminoso que giraba sin parar. Max Wertheimer, pionero de la psicología de la Gestalt, describió tal ilusión óptica del movimiento en 1912.

Como colofón, el aparato a dos manos de Moede se empleaba para investigar y evaluar la ­habilidad motora. Si bien el original se remonta a 1915, aquí se presenta una reproducción de 1956. El paciente o probando giraba a la vez ambas manivelas (una delante, otra a la derecha) a fin de recorrer con el lápiz el laberinto que aparecía dibujado en la placa superior.

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