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1 de Enero de 2013
Psicoterapia

Depuración mental

La terapia de la imaginación guiada alivia los sentimientos de suciedad y asco que presentan las víctimas de abuso sexual.

DREAMSTIME / DUNDANIM

Las personas que han sufrido abusos sexuales en la infancia a menudo indican sentirse sucias o «contaminadas». Tal sensación provoca con frecuencia un deterioro en la autoestima o la autoimagen corporal de la víctima, además de problemas en sus relaciones interpersonales e incluso una conducta obsesiva por lavarse. Un estudio publicado en Behavioral Modification en enero del 2011 señala que una terapia a base de imágenes mentales, en la que se conjuga lógica y emoción, puede aliviar estos sentimientos intrusivos.

Kerstin Jung y Regina Steil, de la Universidad Goethe, en Fráncfort del Meno, han ensayado una psicoterapia breve basada en una sesión inicial y otra posterior de refuerzo. En un primer paso, las participantes expusieron con detalle sus pensamientos en un diálogo con las terapeutas, explicando lo que sentían, cuándo y dónde les sobrevenían esas ideas y en qué grado afectaban a su vida diaria. A continuación se les indicó que se informasen, a través de Internet, de la frecuencia con que se renuevan las células humanas. Además, debían calcular cuántas veces se habían reemplazado los tejidos celulares de las partes de su cuerpo en las que habían sufrido el abuso desde el contacto con su violador. (Las células dérmicas se renuevan entre cada cuatro y seis semanas; las membranas mucosas, con mayor frecuencia.) A continuación, las pacientes analizaron con los investigadores el significado de los datos. «Ninguna de las células de la piel que ahora recubre mi cuerpo ha estado en contacto con mi violador», rezaba alguna de las respuestas. Por último, se solicitó a las participantes que desarrollaran un nuevo ejercicio, a saber, que se imaginaran que se arrancaban la piel contaminada.

Se observó que el tratamiento reducía de forma relevante los sentimientos de suciedad de las víctimas de abuso sexual; también, para sorpresa de los investigadores, los síntomas de trastorno postraumático. Jung afirma que la sinergia de información objetiva e imágenes mentales resulta fundamental, ya que los meros datos no bastan para llevar a la paciente a una convicción emotiva. «Utilizamos la técnica de la imaginación guiada a modo de vehículo para transportar la información racional desde la cabeza al corazón. Las imágenes resultan más poderosas para modificar emociones que la información verbal», concluye Jung.

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