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1 de Enero de 2013
Cognición

Recompensa sin sacrificios

¿Decidimos mejor cuantas más informaciones tomamos en cuenta? Al parecer, no. A menudo, unas reglas empíricas aportan más que análisis exhaustivos de la ­situación. Los jugadores de póquer y corredores de bolsa bien lo saben.
Thorsten Pachur

ISTOCKPHOTO / ZORAN ZIVANCEVIC

En síntesis

En numerosos problemas de toma de decisión, las reglas empíricas y no rigurosas (heurísticas) resultan tan acertadas o incluso mejores que las cábalas más complejas.

Las estrategias simples son a menudo menos sensibles a los errores, por lo que pueden arrojar resultados más precisos.

Los expertos utilizan menos cantidad de datos que los profanos para las decisiones. No obstante, reconocen más rápido la información relevante.

Cuanto mayor sea el esfuerzo, tanto mejor será el resultado. Esta máxima emerge en nuestra mente cuando nos enfrentamos a retos académicos, deportivos y técnicos; también en la resolución de problemas cotidianos. El político, científico e inventor estadounidense Benjamin Franklin acuñó ya en 1772 la siguiente recomendación: quien se halle frente a una decisión difícil debería recopilar todos los argumentos a favor y en contra de las distintas opciones, clasificarlas según su importancia, anular argumentos contradictorios de mismo peso y, finalmente, elegir la opción cuyos argumentos predominen.

Según el álgebra moral de Franklin, el camino más ortodoxo para la mejor elección pasa por el acopio del máximo de información posible y su posterior análisis; en cambio, la simplificación mediante reglas empíricas o decisiones instintivas conlleva, de forma irremediable, errores. Este pensamiento fundamental resulta tan traicioneramente lógico que generaciones de filósofos expertos en moral e investigadores en cognición nunca han osado cuestionarlo. Ha sido con la irrupción de los ordenadores y el inicio de la era informática —por tanto, el comienzo de la batalla contra el costoso tiempo de cálculo— cuando ha ganado relevancia la cuestión de si opciones de resolución rápidas podrían dar lugar a resultados aceptables.

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