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Actualidad científica

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  • Mente y Cerebro
  • Enero/Febrero 2013Nº 58

Neurología

Una nueva era en el diagnóstico del estado vegetativo

Los avances en el campo de la neuroimagen ofrecen alternativas novedosas para mejorar el diagnóstico de pacientes en estados de consciencia alterada tras una lesión cerebral.

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Hasta no hace mucho tiempo, accidentes de tráfico graves o paradas cardiorrespiratorias conducían, la mayoría de las veces, al falle­cimiento del afectado. Gracias a los avances en la atención médica de urgencia y la universalización del uso de la ventilación asistida desde los años cincuenta del pasado siglo, en la actualidad numerosos pacientes sobreviven a estos percances. No obstante, a menudo con importantes secuelas, entre ellas, la lesión cerebral.

Aunque los mecanismos implicados en una lesión cerebral traumática (como la que puede acontecer en un accidente de tráfico) o hipóxico-isquémica (por períodos prolongados de anoxia tras paradas cardiorrespiratorias o semiahogamientos) son muy distintos, la progresión que presenta el paciente en la fase aguda es similar. Durante las primeras horas tras el accidente, el paciente entra en una fase de coma, que no suele durar más de unos días o semanas. Una vez superada esta fase, gran parte de ellos recuperan la consciencia y progresan de forma favorable. Sin embargo, un porcentaje relevante de afectados abren los ojos y comienzan a realizar movimientos espontáneos, aunque no muestran signos de consciencia. Entran en lo que se conoce como estado vegetativo.

El término estado vegetativo es reciente. No fue acuñado hasta 1972, cuando Bryan Jennett, neurocirujano del Hospital General de Glasgow, y Fred Plum, neurólogo del Hospital Presbiteriano de Nueva York, lo utilizaron para describir un creciente grupo de pacientes que, tras sufrir un daño cerebral grave, manifestaban ciclos de sueño y vigilia junto con un mantenimiento autónomo de las funciones respiratoria y cardiaca (principales diferencias respecto a los pacientes en coma), pero no presentaban comportamientos que demostrasen consciencia de sí mismos o de su entorno. En la actualidad, existe consenso sobre las pautas diagnósticas y de manejo que deben seguirse en estos casos: las recomendadas por el Real Colegio de Médicos de Londres y el estadounidense Grupo de trabajo multidisciplinar sobre estado vegetativo persistente (Multi-Society Task Force on Persistent Vegetative State) que incluye, entre otras, la Academia Americana de Neurología y de la Sociedad de Neurología Infantil. Ambos grupos recogen la definición inicial de Jennett y Plum y destacan que estos pacientes son incapaces de reaccionar de modo intencional a la estimulación; tampoco manifiestan ninguna capacidad comunicativa.

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