Los gestos favorecen el aprendizaje de idiomas

Si nos limitamos a leer y a escuchar el vocabulario cuando aprendemos una lengua extranjera, estamos prescindiendo de una técnica de aprendizaje muy útil: la gestualidad

[ISTOCK/ MARGARITA SHCHIPKOVA]

La mayoría de las personas que aprenden una lengua extranjera recurren a los métodos tradicionales: leer, escribir, escuchar, repetir. Pero si además gesticulan con los brazos, pueden recordar mejor el vocabulario, incluso meses después. El trabajo de las áreas motoras del cerebro refuerza la memoria de las palabras. A esta conclusión han llegado investigadores del Instituto Max Planck de Ciencias Cognitivas y Cerebrales Humanas de Leipzig, publica Journal of Neuroscience.

Para su estudio, pidieron a 22 adultos de habla alemana que aprendieran durante cuatro días un total de 90 palabras inventadas: por ejemplo, lamube para referirse a una «cámara» o atesi para decir «pensamiento». Mientras los participantes escuchaban el nuevo vocabulario, veían un vídeo en el que una persona efectuaba un gesto que coincidía con el significado de la palabra. Cuando se repetía la palabra, los sujetos debían realizar el gesto correspondiente.

Áreas motoras para recordar

Cinco meses después, los participantes tuvieron que traducir al alemán el vocabulario que habían aprendido en un examen de opción múltiple. Un dispositivo de estimulación magnética transcraneal colocado sobre la cabeza de los sujetos enviaba débiles impulsos magnéticos a la corteza motora primaria, región que controla los movimientos voluntarios de los brazos. En esa condición, les resultaba más difícil recordar las palabras acompañadas de gestos cinco meses más tarde que cuando el dispositivo no enviaba ninguna señal de interferencia.

Los autores concluyen que la corteza motora contribuye a la traducción del vocabulario aprendido con los gestos, tanto para las palabras concretas («cámara») como para las abstractas («pensamiento»). Además, comprobaron que el efecto no se producía cuando se presentaban imágenes en lugar de gestos como recurso para aprender el vocabulario.

¿Mejor los gestos que las imágenes?

A diferencia de los adultos, los niños se benefician a largo plazo de las imágenes tanto como de los gestos. En un estudio publicado en 2020, el grupo de Leipzig solicitó a adultos jóvenes y a niños de 8 años de edad que escucharan vocabulario nuevo durante cinco días, a veces emparejado con imágenes o vídeos de los gestos correspondientes. Al cabo de dos meses, ambos métodos mostraron los mismos beneficios en todos los participantes. En cambio, pasados seis meses, los adultos se beneficiaron más de los gestos que de las imágenes, mientras que a los niños ambas estrategias les ayudaron por igual.

Según esta hallazgo, el cerebro de los adultos utiliza principalmente las áreas motoras para recordar las palabras de un idioma extranjero. Sin embargo, no es tanto el componente motor en sí el que promueve el aprendizaje, sino la experiencia sensorial del significado de la palabra. Un equipo dirigido por Manuela Macedonia, también del del Instituto Max Planck de Ciencias Cognitivas y Cerebrales Humanas de Leipzig, comprobó en un estudio de 2011 que los gestos favorecen el recuerdo de las palabras, sobre todo, si representan su significado de manera pictórica.

 

Este artículo apareció publicado en línea en la sección de Actualidad Científica el 11 de noviembre de 2021.

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