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Nuevas claves en el diagnóstico de la psicosis

El modelo dimensional propone describir esta enfermedad mental como un todo compuesto de varias dimensiones psicóticas.

Aunque existen modelos donde se describen dos, tres o cuatro dimensiones o factores, el que más parece ajustarse a la realidad, tal como hemos comprobado en nuestro estudio, es el de cinco dimensiones. Estas se hallan compuestas por un grupo de síntomas que varían de manera conjunta.

Hoy en día, la clasificación de la psicosis continúa levantando polémica. Mientras que algunos sectores prefieren mantener las categorías clásicas (a grandes rasgos, definen la psicosis como un estado mental que se caracteriza por la pérdida del contacto con la realidad), otros abogan por la creación de un continuo de la psicosis, es decir, por definir la enfermedad como un todo compuesto de varias dimensiones psicóticas. Estas incluyen tanto a la población sana como a personas con psicosis grave. De hecho, Jim van Os, de la Universidad de Maastricht, demostró en 2009 que la psicosis es bastante frecuente; incluso se halla en la población general de manera subclínica, es decir, sin manifestaciones clínicas claras.

Una de las dificultades que presenta este modelo dimensional es la concreción de las dimensiones o factores. Ello se debe, en parte, a la variabilidad de escalas que utilizan los diversos estudios para evaluar los síntomas psicóticos. Con todo, algunas dimensiones parecen predominar (véase recuadro «Dimensiones psicóticas»), como hemos constatado también en nuestra investigación publicada en Schizophrenia Research en fecha reciente. Por otra parte, existe un vacío casi absoluto en cuanto a investigaciones que incluyan poblaciones diferentes, puesto que la mayoría de los trabajos se llevan a cabo solo con pacientes a los que se les ha diagnosticado esquizofrenia. Por ese motivo, quisimos comprobar si la visión dimensional podía aplicarse en sujetos con trastornos mentales diversos, aunque todos ellos con sintomatología psicótica. ¿Coincidirían entre sí las dimensiones obtenidas en cada grupo?

Para la investigación agrupamos a los más de 500 participantes según la psicopatología que presentaban: trastorno delirante, esquizofrenia o trastorno esquizoafectivo. Previamente, se les evaluó en hospitales de Andalucía y Cataluña mediante diversas pruebas, entre ellas, la Escala de Síndromes Positivo y Negativo (PANSS, por sus siglas en inglés), traducida y validada en español. Dicho cuestionario se emplea para valorar la psicosis a partir de una visión general de la sintomatología. A continuación utilizamos una técnica estadística, el análisis de factores, con el objetivo de descubrir si existía una estructura subyacente a los datos obtenidos. El análisis factorial permite conocer cuáles de los ítems que conforman las diversas escalas de evaluación psicopatológica se correlacionan de manera estrecha. En nuestro caso, permitía determinar las dimensiones o los factores, es decir, los grupos de síntomas, que compartían los sujetos.

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