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Aspectos psicológicos­ de la gestación por sustitución

La larga experiencia en la gestación por sustitución en los países occidentales, como Reino Unido, Canadá y diversos Estados de EE.UU., ha permitido conocer el modo de asegurar el bienestar psicológico de las personas implicadas.

La madre o el padre de intención suele acompañar emocionalmente a la gestante durante el parto. [Stephanie Cabrera]

En síntesis

Por lo general, en los países occidentales (Reino Unido, Canadá y EE.UU.), la experiencia de la gestación por sustitución o subrogada resulta positiva a nivel psicológico tanto para la gestante, como para los futuros padres y los hijos.

Junto a una regulación jurídica que vele por la integridad de los implicados, la motivación altruista de la gestante, una relación de calidad y un vínculo estable entre los participantes fomentan el bienestar de todos.

Los niños nacidos por gestación por sustitución necesitan, como el resto, conocer sus orígenes e historia, ya que ello repercutirá en su identidad. Suelen entender perfectamente el proceso y se sienten agradecidos.

«Desde que nació mi hijo, quise hacerlo. Tuve un embarazo fácil, sin complicaciones. Pero dos de mis amigas no tuvieron tanta suerte: perdieron a su bebé y se enfrentaron a la infertilidad. Fui testigo de ello y compartí su sufrimiento. Por esta razón, tomé la decisión de darle a otra pareja la felicidad de ser padres. Y así comenzó mi viaje.» De esta forma comienza el blog de Melissa, que escribió como regalo para las niñas que gestó.

La gestación por sustitución, conocida también como gestación subrogada, ha hecho realidad el deseo de miles de personas de crear una familia. A grandes rasgos, este método de reproducción médicamente asistida consiste en lo siguiente: una mujer gesta y da a luz a un bebé de otra u otras personas (denominadas madres o padres de intención). Para ello, en la actualidad se emplean principalmente tres modalidades de fecundación in vitro según las circunstancias del caso: un óvulo y un espermatozoide de la madre y del padre de intención; un óvulo de una donante y un espermatozoide del padre de intención, o tercera, un óvulo y un espermatozoide de donantes. Pero cuando empezó a practicarse, la gestante era también la donante. Hoy, los expertos recomiendan que no exista un vínculo genético entre el niño y la gestante con el objetivo de evitar el vínculo biológico y, así, garantizar el éxito del proceso.

Aunque la gestación por sustitución se viene practicando en Estados Unidos desde los años ochenta del siglo pasado, no ha sido hasta ahora cuando se ha convertido en una práctica a nivel mundial: un número creciente de países la están regulando (por lo general, impulsados por Gobiernos progresistas), y muchos otros en los que aún no se permite reconocen la filiación de los niños nacidos por gestación subrogada en lugares en los que es legal. Con todo, los países occidentales que cuentan con una amplia tradición y más investigación en este campo son Reino Unido, Canadá y Estados Unidos. A tenor de los estudios realizados en estos, la participación en la gestación por sustitución es, en general, positiva psicológicamente, tanto para las gestantes como para las madres y los padres de intención y la descendencia. Con todo, esta práctica sigue suscitando inquietudes y prejuicios.

¿Quién recurre a la gestación por sustitución?

Las parejas heterosexuales, en las que la mujer presenta problemas físicos o de salud que le impiden gestar, son las que más optan por la gestación subrogada. En segundo lugar, aunque en aumento, se encuentran los hombres homosexuales en pareja. Por último, son las mujeres solas y con problemas de fertilidad pero que quieren vivir la maternidad, así como hombres solos que buscan experimentar la paternidad, los que acuden a este tipo de reproducción asistida.

Dependiendo de la legislación de cada país, las gestantes reciben una remuneración económica, como sucede en los Estados Unidos. En cambio, en el Reino Unido y Canadá se prohíbe el pago, ya que tal servicio ha de realizarse con la motivación única de ayudar: se trata de la gestación por sustitución altruista. La gestante puede ser una amiga o familiar (por ejemplo, la madre o una hermana de la madre de intención) o una mujer desconocida con la que se contacta a través de una organización, una clínica, una agencia o incluso a través de las redes sociales. En todos los casos, el procedimiento está regulado para que todas las personas implicadas tengan garantías y estén protegidas por la ley.

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