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Los mensajes subliminales ­influyen en el dolor

El cerebro es capaz de aprender a asociar ciertas imágenes con un dolor más o menos intenso sin que seamos conscientes de ello.

THINKSTOCK

La percepción del dolor puede depender de nuestras expectativas, tal y como demuestra el efecto place­bo. Pero si hasta ahora la mayoría de los investigadores pensaba que para ello se requierían expectativas conscientes, un estudio reciente revela que incluso las señales subliminales pueden modificar la sensación dolorosa.

Investigadores dirigidos por Karin Jensen, de la Escuela de Medicina de Harvard, condicionaron a 47 personas para que asociaran dos rostros a la sensación de dolor agudo o leve, respectivamente, cuando les aplicaban calor en el antebrazo. Para ello, mostraron las caras de manera explícita a una parte de los probandos, mientras que a los demás les presentaron los rostros de manera subliminal (mediante imágenes tan fugaces que no eran conscientes de verlos). A continuación, los sujetos sentían el contacto de un estímulo a temperatura soportable (entre la máxima y la mínima) mientras observaban bien una de las caras de condicionamiento, o bien una que les era desconocida. Los sujetos debían valorar cuánto dolor sentían en cada caso. Las faces que previamente habían asociado a un estímulo aumentaron o redujeron la valoración de la sensación dolorosa, efecto que no produjo el rostro extraño. La novedad del estudio radicaba en que estos resultados acontecían cuando el participante había visto los rostros tanto de forma manifiesta como subliminal.

«Nuestro trabajo demuestra que las respuestas al dolor se hallan configuradas por expectativas de las que no somos conscientes», afirma Jensen. Ello sugiere que la actitud del médico o el ambiente hospitalario podrían inducir un efecto placebo.

Fuente: Proceedings of the National Academy of Sciences, vol. 112, págs. 7863-7867, 2015

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