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1 de Enero de 2016
Psicología

Miedo a la felicidad

Algunas personas se angustian ante la posibilidad de sentirse felices. ¿Cómo se llega a esa reacción emocional? ¿Se trata de un sentimiento sensato o revela una depresión?

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En síntesis

Algunas personas evitan sus emociones positivas por miedo a ser felices. Creen que no merecen alegrarse o que pueden despertar envidias.

También algunas culturas promueven entre los ciudadanos el temor a sentirse feliz, puesto que destacan la volatilidad de la felicidad.

La psicoterapia puede ayudar en los casos en los que el miedo impide vivir las alegrías. Entre otras técnicas, se enseña a la persona a disfrutar de manera consciente.

Son lágrimas de felicidad en los ojos, la abuela entrega el trofeo de deportista del año 2014 a su nieto de 21 años y campeón en lanzamiento de disco. Aunque podría ser un momento de pura felicidad para Robert Harting, sus afirmaciones indican todo lo contrario. «Me siento como en el colegio. Con ocho o nueve años gané un concurso y, al día siguiente, los compañeros ya no me querían». La reacción de este deportista alemán de élite revela que la felicidad puede ser complicada. A menudo despierta miedos y dudas: ¿Me lo merezco? ¿Me abandonará pronto esta fortuna? ¿Me envidiarán los demás?

Para algunas personas, ese tipo de pensamientos convierten la vida en una montaña rusa. Apenas sienten alegría, les asalta la preocupación de si ese momento va a esfumarse con rapidez o les va a complicar la existencia. En lugar de disfrutar de los momentos de alegría, sienten un gran temor. Los psicólogos describen este fenómeno como miedo a ser feliz.

Paul Gilbert, del Hospital Kingsway en Derby, es un pionero en este campo de investigación. En su trabajo con pacientes depresivos, le llamó la atención que a menudo presentaban grandes problemas para concederse un momento de alegría o disfrute. «Cuando quieres ayudarles a sentirse mejor reaccionan con ansiedad», explica Gilbert. Y añade: «Dicen, “hoy me puede ir bien, pero mañana seguro que sucederá algo malo”».

También Jürgen Margraf, profesor de psicología clínica en la Universidad del Ruhr en Bochum, afirma: «Existen este tipo de preocupaciones. Pueden convertirse en una carga para el afectado y suponerle un obstáculo para llevar una vida normal». Sin embargo, y por regla general, el miedo a ser feliz no supone el mismo sufrimiento que las fobias u otros trastornos de ansiedad.

¿Por qué existen personas que tratan de reprimir sus sentimientos de felicidad? En 2003, la psicóloga Joanne Wood, de la Universidad de Waterloo, encuestó a una serie de sujetos sobre sus momentos de éxito a largo y corto plazo. Halló que algunos individuos manejaban de manera peculiar su buena puntuación en un examen: en lugar de disfrutar del éxito trataban de amortiguar su alegría, calmarse o distraerse. Sobre todo los estudiantes con baja autoestima presentaban ese patrón de comportamiento.

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