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1 de Mayo de 2014
Comportamiento

Bases neuronales de la autolesión

¿Por qué algunas personas se lastiman a sí mismas una y otra vez? Los investigadores ahondan en la posibilidad de que la respuesta se halle en el cerebro de los afectados.

CAROLIN WANITZEK

En síntesis

Muchas personas se autolesionan de forma reiterada para liberarse de sentimientos angustiosos o de la sensación de vacío interior.

Patrones de actividad cerebral alterados indican que la regulación emocional de estas personas se encuentra perturbada.

Al contrario de lo que ocurre en sujetos sanos, los estímulos dolorosos mitigan en estos individuos la excitación emocional. El dolor les proporciona alivio.

«Todo da vueltas en mi cabeza. Los pensamientos se precipitan y los sentimientos son tan fuertes que casi exploto. Ya no aguanto la tensión. Corro las cortinas, pongo mi música favorita, me siento en el sofá y preparo pañuelos, compresas y una venda de gasa. Tomo una hoja de afeitar, la apoyo sobre mi brazo y cierro los ojos. Presiono la cuchilla; noto cómo se desliza por mi piel, pero no siento dolor. Entonces la muevo lentamente hacia abajo. Cuando abro los ojos, observo como la sangre roja fluye sobre mi piel; me tranquilizo. Poco a poco comienzo a percibir el dolor, mi cabeza se serena, los pensamientos vuelven a ordenarse. Mi tensión disminuye pausadamente.»

Este breve relato de una joven con trastorno límite de la personalidad (TLP) expone las características típicas que presenta una persona cuando se autolesiona: en un inicio siente una elevada tensión; a continuación, su percepción del dolor se reduce y, tras la acción, se encuentra relajada y empieza a experimentar las molestias por el daño que se ha causado. Muchos de los afectados se producen cortes con una hoja de afeitar; otros se queman la piel con un cigarrillo o se golpean la cabeza contra la pared.

Casi todos los individuos con TLP muestran este comportamiento al menos de forma ocasional. No obstante, las autolesiones aparecen también en otras psicopatologías, entre ellas, la depresión, los trastornos de la conducta alimentaria y el estrés postraumático. En algunos casos no subyace una enfermedad psiquiátrica. La conducta de autolesión se da más entre las niñas y mujeres jóvenes, posiblemente porque, al contrario que los hombres, ellas tienden a dirigir los sentimientos negativos contra sí mismas.

¿Cuál es el motivo de que las personas inflijan daño a su propio cuerpo? Durante mucho tiempo, el comportamiento autolesivo se clasificó como síntoma de una psicosis, es decir, de un juicio de la realidad equivocado, como ocurre en la esquizofrenia. Aun así, muchos profanos creen que los afectados solo quieren llamar la atención. En la mayoría de los casos, ninguno de los dos supuestos es correcto. En 2008, un equipo liderado por Nikolaus Kleindienst, del Instituto Central de Salud Mental de Mannheim (ZI, de Zentralinstitut), llegó a otra conclusión. Preguntaron a mujeres con trastorno límite de personalidad el motivo por el cual se auto­lesionaban. Las pacientes destacaron que de esta forma reducían su tensión interior. Con frecuencia señalaban también que ese comportamiento les permitía terminar con los estados disociativos en los que se experimentaban a sí mismas o a su entorno como irreal o extraño.

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