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Dinero y felicidad, ¿van de la mano?

El afán por disponer de un patrimonio económico holgado ­moldea de múltiples formas nuestra manera de pensar y actuar. Sin embargo, el dinero aporta felicidad cuando invertimos en los demás, no en nosotros mismos.

DEUTSCHE BUNDESBANK

En síntesis

El dinero no hace más feliz a quien lo posee, pero puede aliviar ciertas cargas del día a día.

Los sujetos con el pensamiento puesto en el dinero se muestran menos dispuestos a cooperar, así como poco interesados en las relaciones sociales.

El dinero aumenta la felicidad sobre todo cuando lo invertimos en otras personas y no en nosotros mismos, o lo gastamos en experiencias en lugar de en posesiones.

El dinero por sí solo no da la felicidad, afirma Jeffrey Sachs, de la Universidad neoyorquina de Columbia y uno de los autores del Informe mundial de la felicidad 2015, que anualmente encarga la Organización de las Naciones Unidas. Está claro que para una vida feliz no solo se necesita dinero: nadie pone en duda que la salud, las relaciones sociales y el sentido de la vida importan, incluso más que la situación económica.

Pero el asunto se vuelve peliagudo si se elimina la palabra «solo» de la siguiente frase: «El dinero “solo” no da la felicidad». ¿Es cierto? Estudios recientes indican que con un sueldo anual superior a los 70.000 dólares (unos 61.920 euros) no puede hablarse de ninguna relación digna de mención entre sueldo y felicidad. Incluso más dinero no lleva a experimentar más momentos de felicidad, según descubrió Daniel Kahneman, de la Universidad de Princeton y premio nóbel de economía. Sin embargo, junto con otros investigadores, demostró que el bienestar material contribuye en cierto modo a vivir feliz.

El psicólogo Kostadin Kushlev, de la Universidad de la Columbia Británica, y sus colaboradores investigaron hasta qué punto el sueldo de una persona no aumenta su felicidad aunque ponga remedio a la desdicha. Al fin y al cabo, la carencia de felicidad no supone la tristeza, y a la inversa. Los investigadores reunieron información de encuestas llevadas a cabo entre más de 12.000 personas. ¿Cómo habían vivido el día anterior? ¿A qué actividades se habían dedicado? ¿Cómo se habían sentido al ejecutarlas?

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