Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

Acicate para comer verduras

El «efecto de la distancia» favorece el consumo de verduras en los comedores universitarios.

Getty Images / KONDOR83 / iStock

El consumo elevado de carne no solo resulta perjudicial para la salud, sino que también comporta un alto coste ambiental. Algunas medidas políticas para evitarlo podrían consistir en desarrollar campañas informativas o en subir los impuestos de la carne. Ahora bien, ¿existe otra manera más refinada para lograrlo? Un estudio de la Universidad de Cambridge ha demostrado que se puede animar, de manera más sutil, a que en los comedores universitarios se consuman más verduras. Dirigidos por Emma Garnett, los investigadores analizaron más de 100.000 comidas de dos cantinas durante dos años.

En ambos casos, los autores manipularon el orden en que se servía la comida. Así, a lo largo de una semana, colocaron el mostrador de las verduras en la entrada del comedor, y el de carne, detrás. A la semana siguiente, hicieron lo contrario. Con el fin de registrar posibles efectos a largo plazo, mantuvieron estos cambios durante un mes.

¿Resultado? Si la verdura se encontraba delante, la compra de platos vegetarianos se incrementaba en un 40 por ciento. No obstante, ese efecto se observó solo en una de las dos cantinas; en concreto, en aquella en la que la distancia entre el mostrador de verduras y el de la carne era de dos metros, en vez de solo uno.

Para comprobar si la distancia marcaba la diferencia decisiva, los científicos redujeron, sin vacilarlo, la distancia de la primera cantina a 67 centímetros. Efectivamente, el efecto a favor de la verdura desapareció. Según Garnett, existen varias explicaciones para este fenómeno. Lo más probable es que el metro adicional supusiera un esfuerzo suplementario para los comensales,
el cual no estaban dispuestos a asumir. Además, dificultaba la visión de la carne, lo cual la hacía menos atractiva.

En conclusión, quien desee reducir el consumo de carne en una cantina mediante un hábil acicate, debe tener en cuenta el efecto de la distancia.

Fuente: Nature food, 10.1038/s43016-020-0132-8, 2020

Puedes obtener el artículo en...

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.