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¿Cómo el SARS-CoV-2 ataca el sentido olfativo?

Al parecer, el receptor a través del que el virus penetra en el organismo abunda en la mucosa nasal.

Tos, fiebre y pérdida de los sentidos del olfato y del gusto son síntomas de la COVID-19. [Getty Images / FIZKES / iStock]

Una parte importante de las personas que desarrollan la COVID-19 se queja de alteraciones del sentido de olfato y del gusto. El equipo de Mengfei Chen, de la Facultad de Medicina de la Universidad John Hopkins en Baltimore, ha encontrado una posible explicación de por qué este sistema sensorial reacciona de manera tan sensible al SARS-CoV-2. Al parecer, el receptor a través del cual el virus penetra en el organismo abunda en las células de la mucosa nasal.

Para su estudio, los científicos analizaron muestras del tejido de la nariz de 23 pacientes, a los que se había operado a causa de un tumor o una inflamación crónica de la mucosa nasal, entre otros motivos. También estudiaron muestras de las vías respiratorias de otras siete personas. Ninguno de los voluntarios padecía la COVID-19. Con ayuda de marcadores fluorescentes, los investigadores hicieron visibles los receptores ACE2 de la superficie celular y compararon su presencia en los distintos tipos de células y tejidos.

Se sabe que a través del ACE2, el SARS-CoV-2 penetra en las células y desencadena una infección [véase «Comienza a aclararse la misteriosa pérdida del olfato debida a la COVID-19», por Stephanie Sutherland; Investigación y Ciencia, febrero de 2021]. En el epitelio olfativo (región de la mucosa situada en el techo de la cavidad nasal que se encarga de la percepción de los olores), este receptor era notablemente más numeroso que en otras zonas. En concreto, los receptores ACE2 eran de 200 a 700 veces más frecuentes que en otras partes de la mucosa nasal o que en las vías respiratorias. Estos valores eran similares en todos los pacientes, con independencia de la enfermedad por la que se les había extraído el tejido nasal. Por el contrario, en las neuronas olfativas, que transmiten las señales olorosas al cerebro, los científicos no hallaron ningún receptor ACE2.

Estos resultados apuntan en la misma dirección que un estudio anterior. También en este caso, los autores han llegado a la conclusión de que, aparentemente, solo una pequeña parte de la mucosa olfativa es sensible al SARS-CoV-2, dependiendo de la intensidad de la formación de receptores ACE2 en las células.

«El epitelio olfativo es una parte del organismo de muy fácil acceso para un virus. No está especialmente escondido y los valores tan altos de ACE2 que hemos encontrado allí podrían explicar por qué resulta tan fácil contraer la COVID-19», explica Chen. Quizá sea el epitelio olfativo un buen blanco para los tratamientos antivíricos, sugieren los científicos. Otros experimentos deberían demostrar si, en la práctica clínica, las células sirven de puerta principal a la invasión del SARS-CoV-2.

Fuente: European Respiratory Journal, 10.1183/13993003.01948-2020, 2020

 

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