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1 de Julio de 2014
Neurología

Células madre neurales: ¿las grandes reparadoras?

La clave del tratamiento del sistema nervioso adulto lesionado podría encontrarse en entender cómo actúan las células madre.

CORTESÍA DE JOSÉ MANUEL GARCÍA VERDUGO Y SARA GIL-PEROTÍN

En síntesis

Ciertas estrategias neuroprotectoras novedosas han permitido minimizar el daño tras una lesión neurológica. Sin embargo, la medicina actual se ha quedado a las puertas de la neurorregeneración.

El hallazgo de las células madre neuronales abrió hace más de dos decenios la posibilidad de investigar su uso terapéutico. Desde entonces, la medicina regenerativa del sistema nervioso central avanza a pasos agigantados.

Hoy en día, numerosos ensayos con células madre para regenerar las lesiones neurológicas revelan, en animales, la inocuidad de esta terapia.

A pesar de los esfuerzos de la medicina por minimizar el impacto de las enfermedades o lesiones del sistema nervioso central (SNC), la incapacidad del cerebro de recuperarse por completo conlleva a menudo déficits neurológicos permanentes. Este problema ha motivado la búsqueda de nuevas estrategias terapéuticas para la regeneración del tejido lesionado, entre ellas, la terapia con células madre neurales (CMN).

Hasta el momento se conocen dos centros proliferativos en el cerebro de mamíferos adultos donde residen células madre: la zona subventricular (ZSV) de los ventrículos laterales y el giro dentado hipocampal. Aunque se han encontrado células con potencial proliferativo en otras regiones del SNC, como el tercer ventrículo, el canal ependimario de la médula espinal o la corteza cerebral, todavía sabemos poco sobre la actividad neurogénica en estas regiones y su implicación en el funcionamiento cerebral.

Las primeras CMN que se identificaron fueron las que se alojan en la ZSV. A finales del siglo XX, el grupo de Arturo Álvarez Buylla, de la Universidad de California en San Francisco, y nuestro equipo de la Universidad de Valencia demostramos en roedores que las células de tipo B o astrocitos radiales eran las células madre del SNC adulto. De los numerosos experimentos que llevamos a cabo, uno resultó clave. Mediante una bomba osmótica, introdujimos en el ventrículo cerebral de los animales una droga antimitótica (arabinósido de citosina), la cual produjo la muerte de los tipos celulares que se dividían  activamente durante el tiempo de actuación de la bomba. Al analizar la ZSV inmediatamente después de la infusión intraventricular, solo se encontraron astrocitos radiales (células en división lenta) y células ependimarias (de revestimiento ventricular y que no se dividen). A los pocos días de retirar la sustancia antimitótica, la zona subventricular se hallaba completamente repoblada de neuronas jóvenes.

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