Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

1 de Julio de 2014
Psiquiatría

Las dos caras de la depresión

Las mujeres entran en un estado de extrema tristeza; los hombres, en cambio, se tornan iracundos e impulsivos. El trastorno depresivo también tiene sexo.

NEUFFER-DESIGN

En síntesis

Las hormonas sexuales, estrógeno y testosterona, interactúan de forma distinta con los neurotransmisores responsables de los sentimientos de estrés y bienestar. Como resultado, los hombres y las mujeres experimentan la depresión y responden a los antidepresivos de manera diferente.

Los varones tienden a manifestar síntomas depresivos menos reconocibles; entre otros, enfado e inquietud.

Las subidas y cambios hormonales a lo largo de la vida hacen a hombres y mujeres susceptibles de padecer una depresión en distintos períodos de la vida.

Emily Dickinson la describía como una «melancolía fija». George Santayana veía en ella una «rabia difusa». Aunque estos giros evocan emociones distintas, están dedicados a un mismo trastorno: la depresión. La divergencia en las definiciones va más allá de una cuestión literaria o filosófica. El sexo también influye.

Desde hace tiempo, los terapeutas saben que hombres y mujeres experimentan de forma distinta el padecimiento psiquiátrico. No obstante, cuando los médicos esbozaron el Manual diagnostico y estadístico de los trastornos mentales, la guía que utilizan para diagnosticar las enfermedades psiquiátricas, describieron deliberadamente las patologías sin tener en cuenta las diferencias entre sexos. Al ignorar esas distinciones, se perjudica al paciente, sea hombre o mujer De hecho, cada vez más estudios llegan a la conclusión inevitable de que la condición sexual influye en cada aspecto del trastorno mental: desde los síntomas, pasando por la respuesta a la medicación, hasta la evolución de la enfermedad a lo largo de la vida de una persona.

La depresión es el trastorno psiquiátrico más común. Según la Organización Mundial de la Salud, afecta a más de 150 millones de personas, es decir, alrededor del 4 por ciento de la población adulta de todo el mundo. En Estados Unidos, la incidencia es todavía mayor, pues 48 millones de personas sufren depresión, es decir, el 19 por ciento de los adultos, según revela un informe de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades estadounidenses (CDC, por sus siglas en inglés). Este mayor número de casos en Estados Unidos puede deberse, en parte, a una mayor concienciación del trastorno.

Artículos relacionados

Otros artículos del informe especial Hombre y mujer

El poder de las hormonas

    • Claudia Christine Wolf

Sociedades femeninas

    • Nicolas Guéguen

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.