Las pulsaciones cardíacas contribuyen al sentimiento del «yo»

Cuanto más fuerte responde nuestro cerebro a los latidos del corazón, más pensamos en nosotros mismos.

El cuerpo humano, con sus órganos internos, constituye la base de nuestra autopercepción como individuos. [ISTOCK / GMINT]

¿Cómo generan nuestras neuronas el concepto del yo? El neurólogo y premio Príncipe de Asturias, Antonio Damasio, sostiene que la base de esta autopercepción se halla en un circuito del cerebro que vigila constantemente los órganos internos del cuerpo. Si así fuera, este circuito debería excitarse siempre que nuestros pensamientos se concentraran en nosotros mismos. Por ejemplo, la idea «El ruido me molesta» me concierne más a mí que si pienso «Hay mucho ruido».

Mariana Babo-Rebelo, Craig Richter y Catherine Tallon-Baudry, del Laboratorio de Neurociencias Cognitivas de la Escuela Normal Superior de París, han presentado las primeras pruebas empíricas a favor de esa tesis. A mediados de 2016, afirmaban en un artículo publicado en Journal of Neuroscience que los pensamientos espontáneos giran más en torno a nosotros mismos cuanto más reacciona el cerebro a una función corporal concreta: el latido cardíaco.

Claro está que el cerebro no solo detecta las señales del corazón, sino las de todos los órganos internos del cuerpo. En un artículo de revisión publicado en línea en 2017, Tallon-Baudry y Babo-Rebelo, junto con otros dos investigadores, reafirman que la respuesta neuronal a órganos como el corazón o el intestino genera un marco de referencia centrado en el propio sujeto, desde el cual puede desarrollarse la perspectiva en primera persona inherente a la percepción consciente.

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