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1 de Mayo de 2019
Neurodegeneración

El café como prevención frente al párkinson

Demuestran en roedores que ciertos componentes del café pueden retardar la evolución de la enfermedad de Parkinson. 

unsplash / Thom Holmes (unsplash.com/photos/UC2PnErdJcc)

Cuanto más café bebemos, menor es el riesgo de que padezcamos la enfermedad de Parkinson, revelan diversos estudios. El motivo sigue sin estar claro. Con todo, un grupo de investigadores ha hallado en ratones que el efecto protector del café no depende solo de su contenido en cafeína.

El equipo dirigido por la neuróloga Maria Maral Mouradian, de la Facultad de Medicina Robert Wood Johnson de Rutgers, evaluó a varios roedores que presentaban una enfermedad similar al párkinson. La intensidad de los síntomas de esta dolencia se asocia con el número de los llamados cuerpos de Lewy en el encéfalo. Estos depósitos de proteínas se sitúan en determinadas neuronas encefálicas y, principalmente, se encuentran compuestos por la proteína alfa sinucleína. Si se acumulan, provocan la muerte de las células afectadas. La potente fosforilación de las proteínas acelera el proceso. Por el contrario, si el proceso se retarda, tanto los pacientes como los animales con la enfermedad de Parkinson mejoran.

Sin embargo, los investigadores han demostrado que una dosis baja de cafeína, por sí sola, no consigue causar ese efecto. Es necesario que el café contenga pequeñas cantidades de la molécula eicosanoil-5-hidroxitriptamida (EHT), la cual, si se administra durante varios meses, incrementa la actividad de la fosfatasa PP2A. Esta elimina grupos fosfato de la sinucleína. Por tanto, evita la formación de cuerpos de Lewy en el encéfalo. No obstante, la EHT debe actuar junto con la cafeína, pues por sí solas ninguna de estas sustancias que contiene el café altera la fosforilación de la sinucleína.

Fuente: PNAS, 10.1073/pnas.1813365115, 2018

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