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1 de Mayo de 2019
Neuropsicología

Resistencia al trastorno mental: el papel de la reserva cognitiva

La evaluación de la reserva cognitiva podría facilitar el pronóstico y el tratamiento de las personas que han sufrido un primer episodio psicótico.

Getty Images / esemelwe / iStock

Delirios, alucinaciones, conducta extravagante. Pero también problemas de memoria, depresión y ansiedad. Los primeros episodios psicóticos se caracterizan por una gran hetereogeneidad de síntomas (negativos, positivos, cognitivos y afectivos) que se presentan y desarrollan en cada persona de una manera particular. Se estima que un 3 por ciento de la población sufrirá un episodio psicótico a lo largo de su vida. Y hasta un 80 por ciento presentará una recaída a los cinco años siguientes de ese primer episodio psicótico. Pero, según hemos descubierto, la reserva cognitiva puede contribuir a minimizar esos síntomas, además de ayudar a pronosticar la evolución del trastorno y a optimizar y personalizar el tratamiento de los afectados. Pero ¿qué es la reserva cognitiva?

El concepto de reserva cognitiva tiene sus orígenes en el ámbito de las demencias, en concreto, de la enfermedad de Alzheimer. Se buscaba una explicación al porqué algunas personas que presentaban una degeneración cerebral notable no manifestaban síntomas de demencia (entre ellos, déficits cognitivos o funcionales) y, en cambio, otras sí. En 1988, científicos dirigidos por Robert Katzman, de la Universidad de California en San Diego, hallaron que el cerebro post mortem de 10 ancianos sin mermas cognitivas en vida presentaba alteraciones compatibles con el alzhéimer. ¿Cómo era posible? Al parecer, la reserva cognitiva había preservado su estado mental.

En fecha más reciente, se ha empezado a estudiar el papel de la reserva cognitiva en los trastornos psiquiátricos.

Un efecto protector en la psicosis

Poseer una mayor reserva cognitiva es un factor protector para el cerebro; por el contrario, una reserva cognitiva reducida supone un factor de vulnerabilidad. Así, el cerebro con una reserva cognitiva abundante hace frente a los efectos de la enfermedad mental mediante un uso más eficiente de la red neuronal, ya que pone en marcha estrategias cognitivas y redes neuronales alternativas, según definió Yaakov Stern, de la Universidad de Columbia, en 2002.

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